Ahí donde tus hijos varones podrán aprender latín

Nacho Ataz | Artículo | 18/08/2017 - 11:16Comenta

La Accademia Vivarium Novum es una institución de largo recorrido reconocida en todo el mundo por su excelente sistema de enseñanza de las lenguas clásicas: la inmersión lingüística y el aprendizaje inductivo según la educación humanística.

Villa Falconieri, sede de la Accademia Vivarium Novum

Ministros, eminentes doctores y reputadas universidades de todo el mundo han aplaudido con holgura la labor de este centro y los resultados que consiguen sobre sus alumnos. "En la academia se respira un clima surreal: se ven chicos de todas las razas que dan vida a los cantos en latín, comen todos juntos, estudian hasta las nueve de la noche, se funden en una sola lengua...", escribía en marzo de este año un reportero del diario italiano Il Messaggero; y se congratulan de la variopinta procedencia de sus estudiantes. Y, sin embargo, aunque nada se dice acerca de ello, en la "Mejor Academia del mundo para aprender latín", también hay discriminación. No dicen nada sobre ello, y lo hacen, eso sí, respetando la tradición: sólo segregan a las mujeres.

Muchos pensarán que no hay gran diferencia entre las normas de acceso de la academia masculina Vivarium Novum y los colegios que en Europa, incluso con concierto, admiten sólo a hombres o a mujeres. Al fin y al cabo, esta academia es un centro privado con un proyecto propio fundada por Luigi Miraglia, que es profesor de literatura latina medieval en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma. Pero no sería apropiado comparar la academia Vivarium Novum con el sistema educativo actual, puesto que, aunque algunos centros sólo abran sus puertas a los chicos, no hay chica que quede sin plaza en otro centro. Vivarium Novum es, por el contrario, como han adelantado todos aquellos sabios, adalides de la Educación, algo único. De esta manera, a quien mire con disgusto este insalvable requisito de acceso, puede que le recuerde a etapas previas de la civilización en Europa, cuando sólo a los hombres se les permitía cultivar la mente.

Siendo una empresa particular, atiende a intereses y sentimientos particulares. Sin embargo, conviene valorar el mérito didáctico de esta institución juntamente con el rechazo y la discriminación a que someten a medio mundo.

¿Deberíamos contentarnos con la existencia de esta escuela ---aun discriminatoria---, con tal de permitir que un grupo selecto de personas pueda disfrutarla cada año? ¿Quién estaría dispuesto a obligarles a admitir a mujeres en su alumnado? ¿Qué amante del latín y el griego lo haría, a riesgo de provocar su cierre? Al fin y al cabo, si desapareciese, ¿a cuántos alumnos afectaría? De nuevo, una iniciativa excelente en medio de un panorama realmente triste.

Es sensiblemente diferente, pero también carece de toda justicia la situación del Monte Athos, territorio autónomo a cargo de un complejo monástico con sus correspondientes bibliotecas, donde la entrada a mujeres está vedada, algo que ya ha provocado dificultades a muchas filólogas que necesitan acceder a sus bibliotecas para completar su investigación. De nuevo, ¿hasta dónde se debe respetar esta separación? ¿Sería más justo que prohibieran el acceso tanto a mujeres como a hombres?

Con estas palabras no deseamos cerrar las puertas de la Accademia Vivarium Novum, puesto que las leyes permiten que exista este tipo de centros y forma parte de los proyectos educativos particulares. En otras palabras: en este contexto, poco podemos hacer. Sin embargo, desde Portal Clásico querríamos que las instituciones de apoyo a las Clásicas y órganos gubernamentales tomaran conciencia de la segregación existente en este y otros centros que con suma petulancia hacen alarde de su educación humanista y universal. De esta manera, muchas asociaciones que ven aquí el éxito del latín y el griego deberían tomar en consideración, antes de apoyarlo, la letra pequeña que deja fuera, como hemos dicho más arriba, a medio mundo. Desde Portal Clásico queremos condenar, ahora tajantemente, este tipo de discriminación y, con ello, las decisiones de todos los que conscientemente las apoyan.

Fuentes: Il Messaggero y Accademia Vivarium Novum


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