Aparece en eBay un papiro único del Evangelio de San Juan en griego

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Geoffrey Smith es profesor colaborador del Institute for Study of Antiquity and Christian Origins, dentro de la Universidad de Austin, Texax; su especialidad es el griego bíblico y los orígenes del cristianismo. El enero pasado encontró una subasta en eBay en la que se vendía un fragmento de papiro del Nuevo Testamento en griego. Como es natural, ya fuera por su especialidad académica o por los escasos 99 dólares en los que se había dispuesto la puja inicial, el profesor de Texas se sintió particularmente escandalizado. Según cuenta él mismo: "Lo que pensé es que no debía permitirse la venta de este artículo en eBay. Que el papiro desaparecería de la vista de todos cuando entrara a formar parte de una colección privada".

Papiro Nuevo Testamento griego

Smith pidió al vendedor que retirara el papiro de eBay y se lo cediera para estudiarlo y, sorprendentemente, el vendedor accedió. Geoffrey Smith ha podido estudiar desde entonces el pequeño fragmento de papiro, y ha presentado sus conclusiones el pasado 21 de noviembre, en una sesión del congreso anual de la "Sociedad de Literatura Bíblica".

Geoffrey Smith. Assistant Professor Texas
El profesor texano ha fechado el papiro entre los años 250 y 350 d.C., y según su estudio, el texto se corresponde con el Cuarto Evangelio, el Evangelio de San Juan. Según todos los indicios, podemos estar ante un papiro singular, puesto que, al contrario de lo que sucedía con sus coetáneos judíos y paganos, los cristianos de aquella época, según Larry Hurtado, profesor de la Universidad de Edimburgo, sentían una pasión bibliófila: rendían tanto culto a sus textos como a su divinidad, y preferían el uso del pergamino en forma de códice, de mejor calidad; con este ejemplar, sin embargo, se demuestra que dicha preferencia no era absoluta. El Institut für Neutestamentliche Textforschung, ubicado en la localidad alemana de Münster, mantiene un registro de los manuscritos del Nuevo Testamento de distintas épocas que se han hallado, y sólo 130 de ellos cuentan con el papiro como soporte.

En cuanto a la procedencia del papiro, según la UNESCO no se encuentran legalmente obligados a devolverlo a su país de origen si éste fue adquirido "lícitamente" antes de 1970, con lo que éste es un asunto que queda zanjado desde el momento en el que se acepta el antiguo propietario del mismo: aunque el vendedor no ha querido hacer público su propio nombre, sí ha confirmado estar emparentado con el, según dice, último propietario del objeto con el que comerciaba: Harold Willoughby, profesor de la Universidad de Chicago que falleció en 1962.

En fin, nos encontramos aquí de nuevo con otro episodio en el que, más allá de los pormenores del caso, se muestran a flor de piel los síntomas de la globalización económica, en la que la unidad de medida financiera tiene sentido en sí misma y en torno a ella giran y se ajustan los valores que se aplican al objeto cultural ---aunque, en esta ocasión, dicho objeto se haya salvado gracias a la diligencia de un joven profesor universitario que, más allá de la posible simbiosis que haya podido haber entre el papiro y su carrera académica, ha entregado a la comunidad científica un testimonio hasta ahora oculto de una realidad desconocida.



New York Times y Programa de la SBL

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