Bayas, retiro de la aristocracia romana

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Nico | Noticia | 25/08/2017 - 13:15Comenta

BayasEn Roma, caput urbis, no había descanso para las familias nobles y sus miembros dedicados a la política. El ajetreo de la ciudad, su constante política exterior y sus problemas intramuros, no dejaban descansar a senadores, cónsules, emperadores y, en general, a altos magistrados. Es por eso, y como ocurre en el mundo actual, que se buscó una zona alejada de la capital donde la aristocracia romana pudiera descansar y olvidarse de la complicada política de su mundo.Así fue como Bayas, una pequeña región cerca de Puteoli, se convirtió en la zona elegida.

Fue en el siglo II a.C. cuando la nobleza romana comenzó a ir a Bayas, quizás atraídos por las aguas termales de la zona. Pero no fue hasta el siglo I a.C, después de que Pompeyo el Grande las limpiara de piratas, que empezó a convertirse en núcleo de retiro de los romanos. Realmente, no se le puede dar a Bayas la denominación de ciudad, ya que nunca contó con foros ni los comunes mercados de estas; tampoco de magistrados, pues pertenecía políticamente a Cumas. Era más bien, un conjunto de villas cada cual más ostentosa, a las que no les faltaba de nada. Bayas contaba con todo tipo de lujos para que sus opulentos habitantes temporales no añoraran la lujosa vida de Roma pero sin las preocupaciones de la Urbe. Termas con aguas balsámicas, piscifactorías que les proporcionaban buen pescado y marisco y todo tipo de ocio se podía encontrar en este conjunto de villas.

Eran comunes los banquetes, las bacanales, las orgías y todo tipo de excentricidades que estaban mal vistas en la capital, hasta el punto que se convirtió, en palabras de Séneca, en el "pueblo del vicio", siendo bautizada por Cicerón como pusilla Roma. Pero estos no fueron los únicos representantes de la literatura romana que dedicaron unas palabras a Bayas. Propercio la nombra como Bayas la pervertida y desea que la ciudad y sus baños desaparezcan para siempre. Ovidio, el poeta del amor por antonomasia, la pone como la ciudad ideal para hacer el amor, pero avisa de que la gente que va a Bayas a curar sus cuerpos en las termas, vuelve con heridas en el corazón. Tanto Varrón como Marcial la tildan de ciudad donde el amor era libre: ancianos, jóvenes y casados, con final por separado, daban rienda suelta a su lujuria en Bayas.

Aunque la ciudad nació como lugar de retiro, no pudo escapar del ambiente político de Roma que todo lo cubría. Desde que Julio César construyera su villa aquí, muchos han sido los gobernantes que eligieron Bayas como ciudad de vacaciones. Durante la etapa imperial fueron varios los emperadores que desde aquí urdieron sus planes y gobernaron Roma con mano de hierro. Por ejemplo, fue en Bayas donde Pisón planeó el asesinato de Nerón, o el propio Nerón el de su madre Agripina.

El lugar aún tuvo su apogeo debido a sus aguas termales incluso después de la época imperial y de la caída de Roma. Pero en el siglo XVI d.C. los continuos terremotos y la actividad de los volcanes que la rodeaban, hasta 24 incluyendo el Vesubio, hicieron desaparecer Bayas entre las olas del mar. Desde comienzos del siglo XX se han encontrado bajo el mar mosaicos, esculturas, y restos de lo que podrían ser termas. Se conservan también algunas construcciones que podrían ser templos o más termas. Incluso los restos de una enorme villa, quizás pertenenciente a algún palacio imperial.

Fuente: El Mundo
Foto de portada: www.destinoinfinito.com
Foto de cuerpo: El Mundo

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