Consuegra busca su circo romano

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Molinos de la localidad de Consuegra

Aunque la creencia popular más extendida acerca del ocio de los romanos apunta a que su gran pasión eran las luchas de gladiadores, lo cierto es que el espectáculo que verdaderamente enardecía a las masas y movía enormes sumas de dinero eran las carreras en el circo. Los aurigas podían llegar a convertirse en los hombres mejor pagados de su tiempo, y, si la fortuna les sonreía, retirarse como auténticos millonarios. Toda ciudad romana que se preciara de un cierto prestigio contaba con su circo, más o menos grande, con capacidad para más o menos espectadores y siempre teniendo como modelo ideal el Circo Máximo de Roma, cuya explanada y parte de cuyas ruinas aún pueden verse en la Ciudad Eterna. Para un magistrado municipal o un gobernador, sufragar la construcción de un circo o la ampliación de uno antiguo suponían garantizarse el amor del pueblo durante unos cuantos años. A pesar de esto, un circo era un edificio muy grande y muy caro de construir y mantener, por lo que no todos los municipios podían permitírselo. En Hispania son algo más de una decena los circos que los arqueólogos han podido documentar fuera de toda duda. Una cantidad muy pequeña si tenemos en cuenta la cantidad de ciudades romanas que existieron desde la llegada de los hermanos Escipión en plena Segunda Guerra Púnica hasta la caída del Imperio.

En Consuegra, la antigua Consabura, un equipo de arqueólogos se dedica a buscar indicios del circo de la ciudad. Un hallazgo que demostraría la importancia que este municipio tuvo en época romana. Los arqueólogos que trabajan en esta localidad toledana están seguros de que la antigua Consabura tuvo un circo, y creen haber encontrado indicios del mismo en las inmediaciones de la calle Viriato. Un curioso nombre, sin duda, para la calle que pretende reivindicar la grandeza romana de Consuegra. Aunque los restos materiales aún no han dado la prueba definitiva, los estudios de fotografía aérea y la configuración del plano de la ciudad permiten aceptar que las hipótesis no son en absoluto descabelladas y que los hallazgos arqueológicos realizados hasta el momento bien pudieron haber pertenecido a un circo de dimensiones considerables. Las investigaciones en estos momentos se centran en un gran muro de opus caementicium situado en el extremo de un parque de la zona.

El proyecto de investigación del circo romano esta sirviendo además para acercar a los adolescentes de Consuegra al mundo de la arqueología clásica, ya que son los alumnos del IES Consaburum quienes podrán en primer lugar acceder a los restos desenterrados para realizar una serie de talleres dirigidos por los arqueólogos profesionales. Una magnífica iniciativa que sin duda servirá para que Consuegra potencie su valor turístico y el respeto y conocimiento de sus propios ciudadanos por el legado clásico de la ciudad.

Fuente: ABC

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