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Destruida una antigua mina romana por las obras de una carretera

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Mina romana destruida

Hispania fue siempre una tierra atractiva para los colonizadores y los inversores romanos por su gran riqueza en minerales. Antes de que los Escipiones desembarcaran en la Península, griegos, fenicios y cartagineses ya se referían a la abundancia de minerales en tierras ibéricas. El hierro, a plata, el oro y otras materias primas fueron el principal atractivo que llevó a estos pueblos a establecer factorías y colonias para intercambiar sus productos con los indígenas. Pero fueron los romanos los que tuvieron el tiempo, la tecnología y las inversiones necesarias para explotar en profundidad la riqueza minera de Hispania. Los romanos excavaron minas en toda la Península, alterando en algunos casos el paisaje natural, como puede apreciarse en Las Médulas. Las antiguas minas son hoy interesantes yacimientos arqueológicos que ofrecen a los investigadores la posibilidad de reconstruir aspectos esenciales de la vida en estos lugares en época imperial así como elementos de la economía romana.

Por desgracia, estos yacimientos no siempre reciben toda la protección que deberían. En la localidad gallega de O Rosal, en Pontevedra, una antigua mina romana, conocida como Mina de As Medas, ha quedado completamente destruída por los trabajos de construcción de una carretera cercana. A pesar de que el yacimiento arqueológico había recibido la calificación de BIC (Bien de Interés Cultural), esto no ha impedido que el terreno haya sido utilizado para extraer materiales con los que rellenar la carretera PO-353 que discurre por esta comarca gallega.

Un denunciante alertó a la Guardia Civil de los movimientos de tierra que se estaban realizando en el yacimiento arqueológico, y cuando los agentes se personaron en el lugar comprobaron que las obras se estaban realizando sin los permisos pertinentes. De haberse requerido estos permisos, habrían sido rechazos debido a la catalogación de BIC de este espacio. Aunque por el momento no se han producido detenciones, el responsable de las obras ha sido informado de que esta siendo investigado por un delito contra el patrimonio que puede conllevar desde penas económicas hasta una condena de varios años de prisión.

Los arqueólogos aún no han podido valorar los daños sufridos por el yacimiento, pero por lo que se constata en las imágenes difundidas es posible que su destrucción haya sido tal que no pueda recuperarse nada.

Fuente: ABC

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