Dos detenidas por grabar sus iniciales en el Coliseo

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Interior del Anfiteatro FlavioEl patrimonio italiano continúa sufriendo daños por parte de turistas sin escrúpulos. Aunque es habitual encontrar noticias acerca de daños y robos causados en Pompeya y otros grandes yacimientos alejados de núcleos urbanos, la gran ciudad de Roma también sufre actos de vandalismo con relativa frecuencia. El caso más reciente lo tuvimos hace unos días, cuando una pareja de turistas californianas, de poco más de veinte años de edad, decidieron inmortalizar su visita al Anfiteatro Flavio grabando sus iniciales en una de las paredes del monumento. Por si su acción no supusiera ya bastantes indicios de su estupidez, ambas decidieron llevarse un recuerdo de su crimen haciéndose un "selfie" con uno de sus teléfonos móviles para compartirlo en las redes sociales posteriormente. Por suerte, ambas fueron detenidas por las autoridades italianas y están a la espera de recibir una sanción por sus actos vandálicos. Aunque la pared que dañaron no forma parte de los restos más antiguos originales de época flavia, sí tiene gran antigüedad, pues fue obra de la restauración papal del monumento en el Bajo Imperio.

El Superintendencia Especial para el Patrimonio Arqueológico de Roma, responsable último de todas las cuestiones relacionadas con la defensa de los monumentos de la ciudad, ha declarado que, por desgracia, tienen que enfrentarse a casos así con mucha frecuencia. El Coliseo es una víctima especialmente sensible a estos ataques vandálicos, pues al encontrarse en un estado de ruina y sin apenas restauración, muchos turistas consideran que un poco más de daño apenas tiene importancia. En el año 2014 se detuvo a cuatro personas por destrozar de forma consciente los restos de este monumento romano. A la poca conciencia de algunos turistas se suman los recortes que el gobierno italiano y el ayuntamiento de Roma han aplicado a la protección de sus monumentos. La escasez de guardias de seguridad y policías y la falta de medios con la que éstos trabajan hace imposible vigilar tantos y tan grandes recintos arqueológicos como los que alberga la ciudad de Roma. Por este motivo, la Ciudad Eterna está casi a merced de los vándalos que quieran, por simple afán de destrucción acabar con un patrimonio común de la Humanidad.

ABC

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