El gobierno sirio y sus aliados vuelven a controlar Palmira

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Yacimiento sirio de Palmira

La ciudad de Palmira se ha convertido en los últimos años en uno de los emblemas de la lucha que el régimen sirio mantiene contra los yihadistas del autoproclamado Estado Islámico. Tras duros combates, los yihadistas se hicieron con el control de la ciudad y el yacimiento arqueológico, asesinando a cientos de civiles y causando graves destrozos en obras de arte de dos milenios de antigüedad. Mientras controló Palmira, los terroristas de Daesh utilizaron el teatro romano de la ciudad para escenificar sus matanzas y ejecuciones, grabadas en vídeo para que se difundieran a todo el mundo. Por suerte, Palmira no duró mucho en manos de los terroristas. El ejército sirio, apoyado por tropas rusas, logró desalojar a los yihadistas del lugar, aunque no pudieron evitar que en su retirada llenaran el territorio de minas explosivas. Poco duró la alegría de ver de nuevo Palmira en manos de quien ha jurado protegerla de la barbarie. La ofensiva sobre Alepo obligó a sirios y rusos a desviar parte de sus tropas desde el frente de Palmira, lo que los yihadistas aprovecharon para recuperar el control del yacimiento arqueólogico y comenzar de nuevo con sus destrozos.

Una vez Alepo cayó en manos del régimen de Bashar Al Assad, el ejército sirio y sus aliados pudieron concentrarse de nuevo en la recuperación de Palmira. Tres meses después, y una vez más después de arduos combates, Palmira vuelve a estar en manos del gobierno de Siria, que ha obligado a los yihadistas a batirse en retirada hacia el interior de su territorio. Cuando los responsables de la Dirección General de Antigüedades de Siria ha logrado entrar de nuevo en el yacimiento, han constatado que los ataques contra los restos materiales han continuado en esta segunda fase de ocupación de Palmira por los yihadistas. El llamado Tetrápilo ha sufrido daños considerables, así como numerosos templos, torres y otros edificios. El objetivo de los terroristas no es sólo la destrucción de estos monumentos, sino también el expolio de todos los objetos susceptibles de ser transportados para poder venderlos en el mercado negro y financiar de este modo su lucha.

El régimen de Bashar Al Assad ha prometido que defenderá Palmira de un eventual nuevo ataque, de forma que los trabajos de reconstrucción puedan comenzar muy pronto y los arqueólogos regresen a sus puestos de trabajo. Sin embargo, aún pasará mucho tiempo antes de que Palmira sea considerada una zona segura a la que los turistas puedan acceder sin riesgos.

Fuente: ABC

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