El mausoleo de Augusto abrirá sus puertas en 2019

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El mausoleo de Augusto

Cuando el joven Octavio regresó de Alejandría tras derrotar a Antonio y Cleopatra, en su cabeza comenzaba a tomar forma una nueva idea de gobierno en la que, aunque se simulase una vuelta a la legalidad republicana, él mismo detentaría todo el poder como el primer ciudadano de Roma, el princeps. Su familia, formada por él mismo, su hija Julia, su esposa Livia y los hijos de ésta, se convertía de este modo en la primera familia de Roma, y como tal debía poseer un lugar preeminente en el que sus restos pudieran descansar. Es posible que Octaviano hubiera visitado en Alejandría la tumba donde descansaban los restos de Alejandro Magno desde que los depositara allí Ptolomeo I, y que el recinto funerario le impresionara tanto que decidiera imitarlo en el corazón de Roma. Fue así como nació la tumba que se conocería como el mausoleo de Augusto, una enorme construcción circular donde se depositaron los restos de Augusto y todos los miembros de su familia. El mausoleo se inauguró con la trágica muerte de Marcelo, y recibió poco después los restos de Agripo, el general y yerno de Augusto, así como de sus nietos Cayo y Lucio. El propio Augusto descansó en este lugar tras su muerte en el año 14 d.C.

A pesar de que en su tiempo fue uno de los monumentos más importantes de Roma, el mausoleo de Augusto fue reutilizado con diversos fines, desde residencia privada hasta recinto de espectáculos con animales y auditorio. Sólo a principios del siglo XX, el estado italiano se convirtió en titular del edificio, aunque el deterioro continuó imparable. Para muchos, resultaba dramático que la tumba de uno de los personajes más importantes de la historia de Roma estuviera en aquellas condiciones, pero tanto los gobiernos nacionales como los municipales se desentendieron durante décadas del estado del mausoleo, limitándose a cerrarlo al público debido a que no era seguro para los posibles visitantes. La maleza cubrió unos muros que habían perdido su cobertura de mármol muchos siglos antes, mientras el exterior del lugar se deterioraba a pasos agigantados.

Desde octubre de 2016 y coincidiendo con los trabajos de preparación de la conmemoración de los dos milenios del nacimiento de Augusto, el ayuntamiento de Roma ha acometido las obras definitivas que trasformarán el mausoleo en un museo multimedia acorde con la importancia que este espacio debe tener. Fondos públicos y privados han permitido excavar zonas aún no investigadas por los arqueólogos, apuntalar la estructura de los muros y restaurar las partes más dañadas. Los investigadores han encontrado todo tipo de piezas que están siendo restauradas en laboratorio y que permitirán a los historiadores saber más acerca del culto imperial desarrollado tras la muerte de Augusto.

Las obras aún tardarán dos años en estar concluidas, y se prevé que será en la primavera de 2019 cuando el mausoleo de Augusto esté completamente listo para abrir sus puertas. El ayuntamiento de Roma, sin embargo, tiene previsto hacer aperturas extraordinarias para que el público pueda ver la marcha de los trabajos.

Fuente: La Vanguardia

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