El yacimiento de Ampurias cerrado para celebrar la boda de un millonario estadounidense

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Musk a su llegada a Ampurias

Que Elon Musk es un genio es algo que nadie puede discutir. Este científico y empresario nacido en Sudáfrica ha conseguido amasar una enorme fortuna gracias a sus éxitos como emprendedor, con hitos como la creación de PayPal y la de Tesla Motors, así como por su persecución del sueño de lograr que los viajes espaciales sean asequibles para todo el mundo. Musk se cuenta entre las cien personas más ricas del mundo, y su poder e influencia son tan grandes que incluso los presidentes de Estados Unidos tienen en cuenta su opinión.

El patrimonio arqueológico de la Península Ibérica ha sido el escenario de la última muestra del poder y la influencia de Musk. El pasado fin de semana, el hermano menor del empresario, Kimbal Musk, también millonario, contrajo matrimonio con Christiana Wyly, heredera de una de las mayores fortunas del estado de Texas. Nada digno de ser destacado fuera de las páginas de la prensa rosa si no fuera porque ambos eligieron para celebrar su enlace el yacimiento de Ampurias, situado en la Costa Brava. Ampurias es uno de los principales yacimientos arqueológicos del Levante , ya que en su suelo se ha documentado la única colonia griega de poblamiento en tierra de Hispania bien conservada además de restos de estructuras indígenas anteriores y contemporáneas así como la ciudad romana que la sucedió en el tiempo. Ampurias es, por tanto, un libro abierto en el que los especialistas pueden leer la Historia Antigua del Mediterráneo desde las colonizaciones griegas hasta la caída del Imperio Romano. El yacimiento es además un importante foco de atracción de turistas de todo el mundo, que llegan no sólo para contemplar las ruinas, sino para disfrutar del contexto de naturaleza inigualable en el que éstas se enmarcan.

Sin duda, Kimball Musk y su ahora esposa Christiana Wyly se fijaron en la belleza de estos parajes y en sus sugerentes restos arqueológicos cuando decidieron pagar una importante suma que les permitiera cerrar a cal y canto el recinto y poder celebrar su boda en la más absoluta intimidad. Aunque se desconoce qué cantidad se ha desembolsado para reservar en exclusiva el yacimiento, lo cierto es que durante todo el pasado sábado nadie pudo acceder a las ruinas de Ampurias debido a la preparación y desarrollo de esta fastuosa ceremonia. El enfado de los turistas que se habían desplazado a la zona se añadía a una cierta molestia por parte de los habitantes de la zona, que decían sentirse encerrados en sus propias casas. El motivo de esta para algunos exagerado despliegue de seguridad y privacidad era que se esperaba entre los invitados nada menos que al expresidente los Estados Unidos Barak Obama, que según algunos rumores se alojaba en un enorme yate fondeado frente a la Costa Brava. Además del expresidente, otras celebridades como Will Smith o Salma Hayek también eran aguardados con expectación por la prensa desplazada hasta el lugar.

La boda se celebró sin incidentes y sin que la prensa lograra captar las tan buscadas imágenes de los invitados. Sin embargo, basta echar un vistazo a la prensa para darnos cuenta de que es precisamente la presencia de los famosos de Hollywood lo que ha acaparado la atención de los medios, sin que ninguno de ellos se haya parado a reflexionar o debatir acerca de la conveniencia o no de ceder un yacimiento arqueológico que es patrimonio común para celebrar un evento privado de este tipo. Las redes sociales, sin embargo, sí se han hecho eco de esta polémica que de cuando en cuando vuelve a saltar a primera línea de interés de los amantes del Mundo Antiguo. Como ocurrió con el tan criticado y felizmente cancelado torneo de pádel en el anfiteatro de Mérida, el cierre de Ampurias para un evento privado ha sido visto por muchos como un mal uso de un patrimonio común que debería estar abierto a todo el público sin excepciones. Otros, por el contrario, celebraban la decisión y la defendían como una vía para encontrar una financiación que siempre es escasa y siempre recae en los magros fondos públicos. Una financiación que, desde su punto de vista, redundará en mejoras en el yacimiento y en la calidad del trabajo de los conservadores y los arqueólogos. Lo cierto es que lo ocurrido en Ampurias no es una excepción, ya que existen numerosos lugares con restos arqueológicos que se cierran para acoger eventos privados de este tipo.

En las redes sociales de Portal Clásico se realizó una encuesta sobre este tema que arrojó una aplastante mayoría (más del 80%) que consideraban una mala decisión usar el yacimiento para eventos privados. La polémica está servida.

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