Elocuencia

Semperque in omni parte orationis ut uitae quid deceat est considerandum

Cicerón explica a Marco Junio Bruto, el destinatario del Orator, los fundamentos de la elocuencia. En lo que concierne a este fragmento, el autor discurre acerca de la importancia que se le ha de conceder a lo que los griegos llaman "prépon" y él traduce por decorum. Est autem quid deceat oratori uidendum non in sententiis solum sed etiam in uerbis.: "El orador debe ver qué es apropiado no sólo en las sentencias, sino también en las palabras", había afirmado al comienzo del parágrafo, echando...