Séneca

Homines dum docent discunt

Una máxima que habla de cómo el aprendizaje humano nunca termina, pues incluso cuando se es un maestro y se enseña a otros, se continúa aprendiendo. Por otro lado, es una manera de señalar cómo, en ocasiones, la mejor manera de aprender algo, es enseñando a los demás.