Grecia dice "No" a los 2 millones de Gucci por el alquiler de la Acrópolis

Sin votos (todavía)
Nacho Ataz | Noticia | 20/02/2017 - 23:50Comenta

El Ministerio griego de Cultura impide la celebración en la Acrópolis de un desfile de moda por el que la marca Gucci habría pagado al Estado 2 millones de euros.

La firma italiana Gucci tenía la intención de utilizar a comienzos de junio el complejo arqueológico de la Acrópolis para montar y filmar en escasos 15 minutos una pasarela de modas, como lo hiciera hace casi un año en la Abadía de Westminster. En aquella ocasión, Gucci pagaría también una buena suma por usar la iglesia gótica y, sin duda, funcionó como táctica publicitaria: todos los medios se hicieron eco del evento y dedicaron sus mejores páginas para mostrar los diseños más novedosos pululando entre las elegantes cátedras góticas. Todo parecía apuntar a que la iniciativa resultaría en una propuesta igualmente exitosa en el caso de Grecia, especialmente tratándose de un país que, dada su situación económica, vería en ello una inversión mucho más jugosa.

Abadía de Westminster durante la celebración de la pasarela de Gucci

La sorpresa de los italianos ha debido ser monumental cuando los resultados de la votación realizada por los griegos ha declarado un tajante "no". Ese "no", además, no ha sido un "así no" o "por ese dinero, no"; el director del Museo de la Acrópolis lo ha dejado claro poco antes de la votación, cuando le ha correspondido expresar su opinión en lo que ha sido un alegato por la cultura y el patrimonio griego, y por su independencia. El arqueólogo ha advertido a sus compatriotas de que si aceptaban la propuesta de Gucci, no sólo estarían alquilando un espacio público a una empresa privada; así se vería desde una perspectiva más bien simplona. El significado y las repercusiones de esa decisión irían mucho más allá: el evento utilizaría el Partenón como escenografía, mientras todas las miradas se centrarían en la pasarela de moda, ¡cuando el auténtico espectáculo debería ser el Partenón! No son las columnas de poliuretano que aparecen en la televisión; son reales, legado de un pasado y una historia que se merece todo nuestro respeto y debemos devolverle siempre su protagonismo; fácilmente podría haber hablado de traición a sus propias raíces.

Y todo ello, teniendo en cuenta que hace poco el gobierno de Tsipras se veía obligado a ceder 14 aeropuertos regionales a una empresa alemana por una buena suma de dinero, en medio de un plan de privatizaciones que desembocó en duras críticas lanzadas por parte de los disidentes de Syriza, actualmente unidos en Unidad Popular. Aeropuertos e islas... puede ser; pero jamás el Partenón. Hagamos un pequeño cálculo sin importancia, para darnos cuenta de la cantidad que el gobierno griego acaba de rechazar. Tomemos como ejemplo el mencionado alquiler de los aeropuertos: los 14 aeropuertos fueron cedidos para los próximos 50 años a cambio del pago de 1.230 millones de euros más un alquiler anual. Para nuestro ejemplo, el alquiler anual pierde todo su sentido, de modo que cogeremos la cifra conocida. Si aplicásemos los términos de ese contrato a la presente situación con Gucci, de 15 minutos de duración, el estado griego vería apenas 700€, en lugar de los dos millones ofrecidos. Naturalmente, el valor de la Acrópolis tiene más valor que los catorce aeropuertos casi para cualquiera.

Hace un año, en Westminster, algunos periodistas con buen criterio clamaban al cielo al desvelarse el lugar de celebración de la pasarela de Gucci, ante lo que consideraban un atropello del capital y una humillación del Estado bajo las reglas del quién-da-más. Aún podemos recordar aquel titular: Londres está a la venta. Hoy, los griegos, orgullosos de su cultura y cautos en sus decisiones, rechazan 2 millones de euros de una empresa privada porque prefieren mantener su patrimonio libre de frivolidades. No hace falta ser purista ni estricto para compartir este sentimiento.

Acrópolis de Atenas

Fuentes: ABC

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