La ciudad de Lavinio abre sus puertas

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Trece Altares Lavinio

El nombre de Lavinio forma parte de las más antiguas leyendas fundacionales de la ciudad de Roma. Según la tradición, Eneas, el héroe troyano que había llegado a las costas de Italia después de escapar con vida del saqueo de su patria por parte de los aqueos, fundó la ciudad de Lavinio en honor de su esposa Lavinia, hija del rey Latino. En Lavinio se asentaron finalmente los troyanos exiliados, y allí se mezclaron con los itálicos de la zona, dando lugar a una nueva estirpe de la que nacerían los latinos y los romanos. Podemos afirmar que Roma era en cierto sentido nieta de Lavinio, pues Iulo, el hijo de Eneas, salió de aquí para fundar su propia ciudad en Alba Longa, y fue en Alba donde nacieron Rómulo y Remo, los fundadores de Roma. Los romanos, por tanto, vieron siempre la ciudad de Lavinio con respeto y reverencia, a pesar de que en época histórica este enclave era apenas una aldea sin importancia histórica alguna.

Tras mucho tiempo de permanecer ignorada por casi todos los amantes de la Cultura Clásica, finalmente Lavinio volverá a abrir sus puertas a los visitantes. La ciudad antigua se encuentra en Pratica di Mare, que pertenece a la localidad de Anzio, en la costa del Lacio. Gracias a una larga campaña de excavaciones e investigaciones cartográficas, financiadas por la Superintendencia de Bienes Arqueológicos y por diversas instituciones privadas, se ha conseguido restaurar lo que quedaba de la antigua Lavinio, de forma que pueda ser visitada por el público. La familia Borghese, una familia noble italiana de rancio abolengo ligada de forma tradicional a la conservación del patrimonio y el coleccionismo de arte, ha dedicado notables fondos a esta empresa, ya que los territorios en los que se encuentra el yacimiento son de su propiedad. otras instituciones privadas han colaborado, beneficiándose de este modo de las grandes exenciones fiscales que el gobierno italiano concede a todas aquellas empresas que colaboren con investigaciones arqueológicas o restauraciones artísticas.

Este yacimiento se integra en el Parque Arqueológico de Pomezia, donde podrán visitarse monumentos como los Trece Altares, un lugar de culto fundamental en tiempos de la Liga Latina, o la llamada Tumba de Eneas, un túmulo de época arcaica que en época tardía se interpretó como el lugar de enterramiento de este héroe troyano. No hay duda de que los restos de Lavinio atraerán a una gran cantidad de turistas, deseosos de conocer el lugar en el que Eneas, después de derrotar a Turno y los rútulos, se estableció definitivamente.

Fuente: Il Messaggero

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