La restauración de los Juegos Olimpicos

INDICE
* La desaparición de los Juegos Olímpicos antiguos
* Biografía del Barón de Coubertin
* La restauración de los Juegos Olímpicos modernos
* Relación de los Juegos modernos con los Juegos de la antigua Grecia
* Organización de la competición
* Los valores del movimiento olímpico moderno

1-La desaparición de los Juegos Olímpicos antiguos
Los juegos Olímpicos fueron el certamen atlético más importante de la Antigüedad. En ellos se reunían cada cuatro años representantes de todas las ciudades de la antigua Grecia para competir en diversas modalidades deportivas. Tenían lugar en la ciudad de Olimpia cuyo santuario estaba dedicado al dios Zeus y su templo principal era considerado una de las maravillas del mundo antiguo. Según algunos autores durante el tiempo que duraban los juegos se decretaba una tregua y todas las guerras se interrumpían. Declarar una guerra durante el tiempo de los Juegos era considerado un sacrilegio.
El declive de los Juegos comenzó en época helenística cuando se perdió el espíritu de competición entre las ciudades griegas. Cuando los romanos conquistaron Grecia comenzaron a participar en los Juegos Olímpicos pero sin embargo estos nunca llegaron a apreciar el deporte y lo consideraron una excentricidad de los griegos.
Fue en el s. III d.C. cuando los Juegos perdieron todo su esplendor. En este siglo el cristianismo se había desarrollado en Roma y en todo el Imperio pasando de ser una religión marginal a la más importante. El deporte era visto por los cristianos como una práctica pecaminosa y ofensiva para su religión. El principal motivo por el que los cristianos despreciaban el deporte era que este se realizaba con los atletas completamente desnudos lo cual se relacionaba con la promiscuidad e incluso con las prácticas homosexuales propias de los griegos. Por otro lado para los cristianos el culto al cuerpo suponía descuidar los aspectos espirituales del ser humano. Además los Juegos se realizaban en honor a Zeus y otros dioses paganos por lo que los cristianos consideraban estos certámenes como una herejía. Todo esto llevó a muchos pensadores y escritores cristianos a atacar duramente el deporte.
Fue el emperador Teodosio I el que prohibió los Juegos Olímpicos en el año 392 d.C. tras haber convertido el cristianismo en la religión oficial del Imperio por medio del Edicto de Milán. Con este emperador quedaron prohibidos todos los cultos paganos y también todas las actividades que se asociaban a ellos como el deporte.
El santuario de Olimpia fue quedando abandonado hasta el punto de que los bárbaros llegaron a saquear el lugar a comienzos del s. V d.C. llevándose con ellos todos los tesoros que quedaban en el lugar. Décadas después varios emperadores ordenaron destruir los templos y edificios que quedaban en Olimpia desapareciendo el santuario por completo hasta que los arqueólogos lo redescubrieron en el s. XIX.

2-Biografía del Barón de Coubertin

Pierre Coubertin fue el aristócrata francés responsable de la creación de los modernos juegos olímpicos. Nació en París el 1 de enero de 1863. Su padre siempre quiso que fuese militar pero Pierre nunca se adaptó a la disciplina del ejército y optó por formarse como historiador y pedagogo. Para lograrlo, viajó a Inglaterra y EEUU, donde recibió la influencia de modernas teorías que buscaban la mejora del ser humano por medio del deporte.
Cuando regresó a Francia comenzó a divulgar estas ideas. Creó numerosas sociedades atléticas destinadas a la formación de niños y adolescentes. A demás, fundó la primera revista francesa dedicada al deporte: La Revue Athletique. Sus iniciativas tuvieron gran éxito y el gobierno francés decidió apoyarle y adoptar sus ideas para el sistema educativo de toda Francia.
El Barón de Coubertin siempre tuvo un sueño: conseguir que el deporte se convirtiera en un lazo de unión entre todos los pueblos. Para él los valores del deporte eran la solución a los problemas del mundo. Su sueño tuvo como modelo los juegos olímpicos de la antigua Grecia, una competición que cada cuatro años reunía a las ciudades de Grecia en el Santuario de Olimpia. Con está idea en mente el 26 de junio de 1894 logró instituir los modernos juegos olímpicos. Como lema de estos Juegos el propio Barón propuso la frase: Citius, Altius, Fortius. Quiere decir más rápido, más alto, más fuerte. Este lema todavía se utiliza en la actualidad.
El Barón de Coubertin encontró mucha oposición a su proyecto. Inglaterra se negó a sumarse a esta iniciativa mientras que Alemania, enemiga tradicional de Francia, boicoteo la idea desde el principio. Incluso Grecia se opuso a los Juegos Olímpicos por que consideraba que Francia trataba de arrebatarle una parte de su historia.
Sin embargo muchos aristócratas y burgueses ricos decidieron apoyar la idea y gracias a ellos en 1896 el Barón de Coubertin logró ver cumplido su sueño al celebrarse los primeros Juegos Olímpicos modernos.
Pierre de Coubertin llegó a ocupar el cargo de presidente del comité olímpico internacional y desde este puesto luchó para que los Juegos se siguieran celebrando cada cuatro años. Como presidente introdujo diversas mejoras como la creación del pentatlón y de otras disciplinas que aún hoy se practican. Dedicó toda su vida a los ideales Olímpicos. Sin embargo tuvo que sufrir la amargura de ver cómo los Juegos no solucionaban los problemas del mundo, ya que en 1914 estalló la Primera Guerra Mundial.

3. La restauración de los Juegos Olímpicos modernos
Antes de la labor del Barón de Coubertin ya existieron algunos intentos de resucitar los viejos Juegos Olímpicos. En el sigo XVII el abogado Robert Dover organizó una reunión deportiva en la zona de Chipping Campden, que de forma mas o menos constante ha pervivido hasta la actualidad.
Tras la revolución francesa los gobiernos revolucionarios intentaron emular los juegos de la antigua Grecia, ya que veían en ellos un reflejo perfecto de los valores de la nueva Francia que querían crear. Sin embargo, la situación internacional y las constantes guerras hicieron que la iniciativa fracasara.
En 1865 se formó en Liverpool la Asociación Olímpica Nacional Británica que llegó a celebrar unos Juegos Olímpicos nacionales en los que solo participaron atletas británicos. A pesar de que no era una competición internacional sus estatutos fueron un antecedente directo de la carta Olímpica internacional.
Los propios griegos tuvieron siempre mucho interés en resucitar los Juegos Olímpicos de sus ancestros. Antes de conseguir la independencia de su patria respecto al Imperio Otomano los griegos veían en los Juegos una manera de reindicar su propia identidad. Una vez lograron la independencia hicieron varios intentos de organizar unos Juegos modernos. Fue el rey Otón I de Grecia quien, apoyado por el millonario Evangelos Zappas consiguió celebrar en Atenas unos Juegos Olímpicos en 1859. La labor de Evangelos Zappas inspiró profundamente al Barón de Coubertin.
Pierre de Coubertin, movido por todas estas iniciativas decidió fundar en 1890 el comité Olímpico internacional. Su principal objetivo era lograr que las iniciativas realizadas antes que él se convirtieran en internacionales. El Barón presentó sus ideas en el primer Congreso Olímpico que tuvo lugar en 1894 en París. Aquí se reunieron por primera vez representantes de doce países (Austria, Argentina, Bélgica, EEUU, Francia, Grecia, Reino Unido, Hungría, Italia, Nueva Zelanda, Suecia y Rusia). En este congreso se decidió que los primeros Juegos Olímpicos modernos se celebrarían en Atenas como símbolo de respeto a la que había sido la patria original de los griegos.

ATENAS 1896:
Atenas fue la sede de los primeros Juegos Olímpicos modernos organizados por el COI. Estos Juegos se realizaron gracias a la financiación de la familia Zappas que durante décadas dedicó su gran fortuna a tratar de resucitar los Juegos. Sus grandes donaciones permitieron construir el estadio Panathinaikó una copia del gran estadio del Santuario de Olimpia. En este estadio se celebraron todas las competiciones de estos primeros juegos, con una asistencia de público masiva debido al fervor que despertó entre los ciudadanos griegos. El día de la inauguración coincidió con el aniversario de la independencia de Grecia por lo que este evento fue especialmente significativo para Grecia.
El número de deportes que se practicaron en estas primeras olimpiadas fue muy reducido: atletismo, ciclismo, esgrima, gimnasia, halterofilia, lucha, natación, tenis y tiro. El remo y la vela iban a ser incluidos pero finalmente fueron suspendidos debido a que las condiciones meteorológicas fueron muy malas.
Dentro de estos deportes el más significativo fue la maratón, ya que era la primera vez que esta carrera era corrida por atletas de diversos países. La maratón tenía un significado muy especial para los griegos ya que conmemoraba la victoria de los antiguos atenienses contra los persas en las Guerras Médicas. Esta primera maratón se saldó con la victoria de Spiridon Louis un corredor griego no profesional que se convirtió de inmediato en un héroe para toda Grecia.
A pesar de que surgieron muchos inconvenientes y de que desde un punto de vista deportivo no se consiguió ninguna proeza destacable estos primeros Juegos Olímpicos se consideraron todo un éxito y han pasado a ser un símbolo del deporte moderno.

BERLÍN 1916:
Los sextos Juegos Olímpicos deberían haberse realizado en la ciudad de Berlín en el año 1916. Sin embargo esta edición de los Juegos nunca llegó a celebrarse debido al estallido de la Primera Guerra Mundial. En 1914 un atentado en la ciudad de Sarajevo había acabado con la vida del archiduque Francisco Fernando, heredero al trono del Imperio Austro-Húngaro. La implicación de un grupo terrorista serbio en el atentado llevó al enfrentamiento entre Austria-Hungría y Rusia, un enfrentamiento que acabó arrastrando a todos sus aliados. La Primera Guerra Mundial enfrentó a Rusia, Francia y Gran Bretaña contra Alemania y Austria-Hungría durante más de cuatro años, por lo que el COI decidió suspender los Juegos.
Antes de que tomara esta decisión la ciudad de Berlín se había preparado para ser sede de los Juegos construyendo grandes infraestructuras como el Deutsches Stadion, que llegó a ser inaugurado pero nunca llegó ha albergar los Juegos.
La suspensión de los sextos Juegos Olímpicos constató el fracaso de los ideales del Barón de Coubertin, que pensaba que el espíritu olímpico y la práctica del deporte acabarían con las guerras en el mundo. Los Juegos no solo no consiguieron acabar con las guerras sino que fueron las guerras las que se impusieron sobre los ideales del deporte.

BERLÍN 1936:
Los Juegos Olímpicos de 1936 estuvieron marcados por el momento histórico por el que atravesaba el mundo en esos momentos. La crisis de 1929 había hundido la economía de las grandes potencias mundiales y en algunos países habían llegado al poder nuevas teorías políticas. Mientras en la URSS Stalin había impuesto una dictadura para asegurar el desarrollo de la revolución socialista, en Italia y Alemania había sido el fascismo el que había triunfado. El partido nacional socialista dirigido por Adolf Hitler se había hecho con el control de Alemania imponiendo su ideología totalitaria y racista.
La elección de Berlín como sede para los Juegos de 1936 suponía una gran oportunidad para que Alemania demostrara al mundo la forma en la que Hitler y los nazis habían conseguido desarrollar el país. El propio Hitler se implicó personalmente en la preparación de los Juegos ya que veía en ellos una oportunidad única de probar que la raza aria era superior a todas las demás. Desde el punto de vista de los nazis los deportistas arios deberían poder derrotar sin problemas al resto de participantes, demostrando así sus teorías raciales.
Algunos países llegaron a plantearse no enviar deportistas a Alemania como protesta por la política racista y violenta que los nazis estaban llevando a cabo. Estados Unidos fue uno de los países que más tiempo dudó en participar, pero finalmente decidió enviar a sus deportistas.
Uno de los mitos más extendidos relacionado con estas Olimpiadas fue todo lo que rodeó a la participación del atleta Jesse Owens. Este corredor afroamericano consiguió alzarse con la medalla de varias pruebas de atletismo. Algunos historiadores afirman que Hitler al ver un deportista negro derrotaba a los atletas blancos se levantó del palco y se marchó enfurecido. Cuando Jesse Owens recibió las medallas Hitler se negó a darle la mano. Sin embargo es posible que todo esto no sea más que una leyenda ya que el propio Jesse Owens en sus memorias no habla de ningún desprecio recibido por Hitler. En realidad estas olimpiadas no supusieron ninguna humillación para la Alemania nazi ya que este fue el país que más medallas obtuvo.
Los que si resultaron despreciados como atletas en estas Olimpiadas fueron los deportistas judíos alemanes. En 1936 los nazis ya habían aprobado las leyes que impedían que los judíos se dedicaran a determinadas profesiones, incluido el deporte de élite. Muchos judíos como Gretel Bergmann, una saltadora de altura que había logrado batir varios récords fueron apartados de sus equipos y se les prohibió continuar practicando deporte. Muchos de ellos murieron años después en los campos de concentración.

LONDRES 1944 Y HELSINKI 1940

Los Juegos Olímpicos de Londres y de Helsinki tuvieron que ser suspendidos por el estallido de la segunda guerra mundial. Entre 1939 y 1945 Alemania, Italia y Japón se enfrentaron a los Aliados en campos de batalla de todo el mundo.
Las Olimpiadas de Helsinki fueron suspendidas después de que la Alemania nazi invadiera Polonia en septiembre de 1939 ya que la mayoría de países del mundo se alinearon en uno u otro bando y fue imposible su celebración.
Las Olimpiadas de Londres estaban previstas para una fecha en la que la guerra prácticamente estaba decidida a favor de los Aliados. Después de que EEUU entrara en la guerra Alemania y sus aliados comenzaron a retroceder por lo que los bombardeos sobre Londres se detuvieron. Sin embargo el comité olímpico internacional decidió que era preferible suspender los Juegos ya que el conflicto aún no había terminado.
La suspensión de estos dos Juegos Olímpicos confirmó una vez más el fracaso de los ideales de Pierre de Coubertin ya que los valores del deporte no fueron capaces de evitar el conflicto armado que más muertes ha causado en todo el mundo hasta la fecha.

LOS ÁNGELES 1984

Los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 84 estuvieron marcados por uno de los momentos de mayor tensión en la historia de la Guerra Fría. Desde el final de la segunda guerra mundial EEUU y la Unión Soviética habían formado dos bloques que abarcaban países de todo el mundo. Mientras EEUU lideraba el bloque capitalista, la Unión Soviética lideraba el bloque socialista. La Guerra Fría se caracterizó por que EEUU y la Unión Soviética nunca llegaron a enfrentarse directamente sino que lo hicieron a través de sus aliados, teniendo lugar guerras como la de Corea o Vietnam.
Una importante característica de la Guerra Fría fue el uso de la propaganda para convencer a la población de lo bueno que era el sistema económico de uno y otro bando.
El mundo del deporte también se vio afectado por este fenómeno. La URSS y sus aliados decidieron boicotear los juegos de Los Ángeles impidiendo que sus deportistas acudieran a la cita olímpica. Ningún atleta de un país comunista compitió en este certamen, lo cual hizo que los países capitalistas capitalistas se alzaran con todas las medallas. Aunque esto se presentó como éxito por parte de las potencias aliadas de Estados Unidos, lo cierto es que en realidad fue un nuevo fracaso del espíritu olímpico, que se demostró incapaz de imponerse sobre las cuestiones geopolíticas.

BARCELONA 1992

Los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 fueron de una gran importancia para el país anfitrión, España. Después de una larga dictadura de casi cuatro décadas la muerte de Francisco Franco permitió que España se convirtiera en un país democrático y comenzara un proceso de modernización que la cambio por completo. Cuando se concedió a Barcelona el privilegio de ser la sede de unos Juegos, el gobierno socialista de Felipe González se impuso como reto demostrar al mundo cuánto había cambiado España en las últimas décadas. Las Olimpiadas eran el escaparate perfecto para que el resto de países comprobaran hasta qué punto se había modernizado España. Se hicieron grandes inversiones en la ciudad de Barcelona y se la dotó de todo tipo de instalaciones deportivas.
Las Olimpiadas de Barcelona 92 fueron consideradas un éxito en todo el mundo. A pesar de que quedó muy lejos en el medallero de otros países como EEUU España hizo un buen papel cosechando una gran cantidad de medallas.

4. Relación de los Juegos modernos con los Juegos de la antigua Grecia

Las competiciones atléticas tuvieron gran importancia en la Grecia antigua. Estas competiciones eran una forma de demostrar la grandeza de algunas de las ciudades griegas. Estas competiciones solían tener lugar cada cuatro años y eran celebradas en diversos santuarios. En Delfos se celebraban los Juegos Píticos en honor del dios Apolo. En Corinto se celebraban los Juegos Ístmicos en honor al dios Poseidón. Sin embargo, los mas importantes eran los Juegos que se celebraban en el santuario de Olimpia, situado en la parte central del Peloponeso. Estos Juegos reunían cada cuatro años a atletas de todas las ciudades griegas y de algunas de sus colonias. Durante su celebración se interrumpían las guerras para facilitar que los atletas pudieran llegar hasta Olimpia. Los ganadores de cada competición recibían un premio simbólico: una corona de olivo.
El Barón de Coubertin se inspiró en estos juegos para crear los modernos Juegos Olímpicos. Sin embargo, han sido muchos los que han criticado la visión que el Barón tenía de los Juegos antiguos, una visión demasiado romántica y poco ajustada a la realidad histórica.

El primer elemento que diferencia los Juegos antiguos de los modernos es que en la antigua Grecia la victoria era lo único que importaba. La idea que tuvo el Barón de Coubertin de que lo importante es participar es completamente ajena a la mentalidad griega antigua. Las competiciones eran vistas como un medio para demostrar la excelencia física de los participantes por lo que el que era derrotado no recibía ninguna compensación ni era considerado como una persona de mérito. No hay duda de que este espíritu moderno ha contribuido a hacer del deporte algo mas positivo pero desde luego esta mentalidad no existía en la antigua Grecia.
Hoy en día se cree que la mayor parte de los atletas que competían en los Juegos Griegos eran aristócratas. Desde época muy antigua la mentalidad aristocrática griega se basaba en una constante demostración de que sus miembros eran superiores en todos los aspectos al resto de los ciudadanos. En consecuencia los Juegos Olímpicos eran un reflejo de esta mentalidad: lo importante era alzarse con la victoria.
Otro aspecto que se ha criticado de la visión que tenía el Barón de Coubertin de los Juegos antiguos era que en estos no participaban deportistas profesionales, ya que según él estos no existían en la antigua Grecia. Algunos investigadores han tratado demostrar que en algunas ciudades griegas si que existían los deportistas profesionales, atletas que eran financiados con el tesoro público para que pudieran entrenarse y competir en los Juegos, llevando la gloria a la ciudad que representaban. Según estos investigadores la visión amateur del deporte que tenía el Barón de Coubertin tampoco se ajustaba por tanto a la realidad histórica.
Por otro lado Pierre de Coubertin puso mucho énfasis en el hecho de que durante las olimpiadas antiguas todas las guerras se interrumpían mientras duraban los Juegos. Esta idea fue la que le llevó a relacionar el deporte con la posibilidad de instaurar una paz mundial. Los historiadores sin embargo han demostrado que esta idea es también una deformación romántica del pasado. En realidad en la antigua Grecia las guerras no se detenían y en alguna ocasión algunos Juegos no se celebraron por este motivo. Si que es cierto que la mayoría de las ciudades trataban de garantizar una cierta seguridad a los atletas que se dirigían a Olimpia, pero esto no significa que los conflictos bélicos se detuvieran por completo.
En los Juegos antiguos la cantidad de deportes que se practicaban era muy inferior a la que se practica en los juegos modernos. Algunas de las modalidades que se practicaban en la antigua Olimpia han pervivido hasta nuestros días, como por ejemplo el lanzamiento de disco, de jabalina, de peso, algunos tipos de carreras y de lucha. Otras modalidades que se practicaban en la antigüedad no fueron recuperadas para los juegos modernos como por ejemplo las llamadas carreras de hoplitas, en las que los competidores tenían que correr cargados con todo el armamento de un soldado griego de la época. Por el contrario, los Juegos Modernos han incluido una gran cantidad de deportes inventados en los siglos XIX y XX.

Una diferencia fundamental entre los Juegos antiguos y modernos es la participación de las mujeres. En los Juegos antiguos resultaba impensable que las mujeres pudieran participar pues incluso su presencia como espectadores llegó a estar prohibida. Esto era un reflejo de la mentalidad profundamente machista de la sociedad griega, que consideraba a la mujer una criatura totalmente inferior al hombre. El propio Barón de Coubertin fue heredero de esta mentalidad pues siempre consideró que los Juegos modernos tenían que estar prohibidos a las mujeres. Mientras duró su influencia las mujeres únicamente participaban en los Juegos para entregar los premios y las medallas pero el Barón siempre se opuso a que participaran como atletas. Solo a partir de las olimpiadas en París en el año 1900 se permitió la presencia femenina con 22 deportistas mujeres de un total de 1066 deportistas. Esto se hizo contra la voluntad del Barón de Coubertin que no pudo evitar que se permitiera a estas mujeres participar. Hoy en día la presencia de las mujeres en los Juegos está consolidada pero siguen participando en categorías separadas de los hombres.

5-Organización de la competición

En los primeros Juegos Olímpicos se realizaba una fiesta local en el santuario de Olimpia en honor a Zeus. Al instaurarse la tregua sagrada las fiestas se hicieron más complejas y requirieron de una mayor administración. Así la dirección técnica de los juegos y la administración económica pasó a manos de la Bulé de Olimpia, también llamado Consejo Olímpico. Esta estaba encargada de elegir a los jueces y podía castigarlos si tenían un mal desempeño aunque no podía cambiar sus decisiones. La Boulé controlaba también los gastos y los ingresos del tesoro de Zeus.

Los helanódicas: eran los jueces de los Juegos Olímpicos, tomaban su cargo con 10 meses de antelación, permanecían en su cargo por una olimpiada aunque podrían ser reelectos. Sus tareas eran seleccionar las diferentes pruebas y condecoraban a los ganadores.

Los theócolos: Eran altos sacerdotes que supervisaban los templos, conservaban los altares y organizaban los ritos. Su función era específicamente litúrgica.

Sin embargo, en los Juegos Olímpicos modernos la organización ha cambiado de forma sustancial. Unos Juegos constan de las siguientes partes:

Ceremonia de apertura:
Según lo dispuesto en la Carta Olímpica, varios elementos conforman la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos. La mayor parte de estos elementos se establecieron en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920.La ceremonia suele comenzar con el izamiento de la bandera del país donde se realizan los Juegos así como la presentación del himno nacional. Más tarde se presentan manifestaciones artísticas de música, canto, danza, teatro, etc. de la cultura de ese país. Las presentaciones artísticas han crecido en tamaño y complejidad a medida que las sedes han buscado ofrecer una ceremonia que perdure más que la de su predecesor. La ceremonia de apertura de Pekín 2008 costó 100 millones de dólares, con gran parte del presupuesto gastado en el segmento artístico.
Después de la parte artística de la ceremonia, se realiza el desfile de los atletas, agrupados por país, en el Estadio Olímpico. El contingente de Grecia es tradicionalmente el primero en entrar al estadio con el fin de honrar a los orígenes de los Juegos Olímpicos. En seguida, las naciones participantes ingresan al estadio alfabéticamente de acuerdo al idioma hablado en la sede de esa edición, el contingente del país anfitrión es el último en entrar. En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, la bandera griega entró primero al estadio, sin embargo, la delegación de Grecia entró última. Los discursos dan formalmente la apertura de los Juegos. Por último, la antorcha olímpica ingresa al estadio y se enciende el pebetero olímpico.

Ceremonia de clausura
a ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos se produce después de que todos los eventos deportivos han concluido. Los abanderados de cada país participante entran al estadio, seguidos por los atletas que entran juntos sin ningún tipo de distinción nacional. Tres banderas se izan mientras que se reproducen los himnos nacionales correspondientes: la bandera de la sede, la bandera de Grecia y la bandera de la sede de la siguiente edición de los Juegos Olímpicos. El presidente del Comité Organizador y el presidente del COI realizan discursos. Por tradición, el presidente del COI declara los Juegos clausurados y llama a la «juventud del mundo a reunirse» cuatro años después en la siguiente sede. Una vez que los Juegos están oficialmente clausurados, la llama olímpica se apaga. En lo que se conoce como la Ceremonia de Amberes, el alcalde de la ciudad que organizó los Juegos Olímpicos transfiere una bandera especial al presidente del COI, quien luego se la entrega al alcalde de la ciudad anfitriona de la siguiente edición de las Olimpíadas. A continuación, la siguiente sede introduce exhibiciones artísticas representativas de su cultura.

Entrega de premios
Una ceremonia de premiación se lleva a cabo después de cada evento olímpico. El o los ganadores del primer, segundo y tercer lugar se suben a un podio de tres niveles en el cual se les entregan sus respectivas medallas. Después de que las medallas se han otorgado por un miembro del COI, las banderas nacionales de los tres medallistas se izan mientras se escucha el himno nacional del ganador de la medalla de oro.

6-Los valores del movimiento olímpico moderno
Históricamente la complejidad del concepto se refleja en el hecho de que Coubertin fue influenciado por el Helenismo Clásico (del que era un apasionado), del concepto cristiano sobre el músculo (al que se acercó a través del profesor Thomas Arnold), del reformismo social Francés o liberalismo clásico del siglo XIX (al cual contribuyó con su enfoque de deporte hacia los jóvenes). En busca de llegar a una definición específica de Olimpismo, debemos detenernos en los fundamentos espirituales de Coubertin, quien escribió la Carta Olímpica y en ella los principios fundamentales que han orientado nuevas tendencias.
De acuerdo con la carta Olímpica, Olimpismo es una “filosofía de vida”. Esta afirmación significa que es una experiencia de vida. No es una teoría acerca de la noción de una situación, sino la práctica de la teoría misma con el ser humano como centro de este enunciado teórico: El ser humano, como individuo y su búsqueda de la excelencia (“kalokagathia”). El ser humano como integrante de la sociedad. El ser humano como parte de la comunidad mundial. Para llegar al equilibrio entre lo bueno y lo bello y al fortalecimiento mental, espiritual y físico, el ser humano “necesita” cultivar y vivir sus virtudes. Un permanente progreso deportivo y espiritual de sus virtudes personales dará como resultado el equilibrio fundamental hacia la excelencia. De allí que cuando hablamos de Olimpismo nuestros actos deben ser consecuentes con su filosofía y hacerse evidentes en el entorno que nos desenvolvemos.
Como complemento a lo anteriormente expuesto es preciso resaltar el poder transformador intrínseco del Olimpismo fundamentado en valores: En nuestro caso la palabra virtud expresa la energía del alma vital hacia la felicidad. La búsqueda de la excelencia en el deporte es tan exigente que el esfuerzo se convierte en la alegría suprema! El beneficio individual a través del Olimpismo es una dimensión que se refleja en su rol educativo y trasformador. El progreso personal a través del desarrollo de las cualidades físicas e intelectuales sería mínimo si no estuviera asociado con el desarrollo de la sociedad en si misma.
El atleta que excede sus límites alcanza la propia armonía y equilibrio y está listo para contribuir a la comunidad que le ha apoyado en su formación. El ser humano como integrante de una sociedad que ha alcanzado paz interior, es feliz y está listo para redefinir sus relaciones con los demás, para la creación de una sociedad más pacífica. Los Juegos Olímpicos de la Juventud creados por el Comité Olímpico Internacional en 2007 son hoy una escuela de paz. Convivencia pacífica, igualdad de participación, respeto por otras culturas, respeto por el ambiente y la democracia, son algunos de los principios universales que representan el común denominador de compartir competencias deportivas con educación y cultura.
Los Juegos Olímpicos de la Juventud son hoy la expresión viva del Olimpismo en acción, que contribuirá sin duda a la construcción de un mundo más pacífico. Los jóvenes del mundo serán gracias a este evento, cada día más conscientes de que ser competidor en unos Juegos Olímpicos va más allá del simple resultado deportivo y de una medalla en el podio Olímpico.La responsabilidad social y su compromiso con la transformación de un mundo mejor y más pacífico, deben ser reconocidos por los atletas que justifican la existencia del Movimiento Olímpico contemporáneo.

Valores del Olimpismo
El Olimpismo es una filosofía de vida que combina el deporte, la cultura y la educación con el objeto de crear un equilibrio armónico entre el cuerpo, la mente y el espíritu. El Olimpismo está basado en tres valores fundamentales que el Comité Olímpico Internacional define así:

1. Excelencia: Significa dar lo mejor de sí mismo, en el terreno de juego o en el campo profesional. No se trata de ganar, sino de participar, progresar en los objetivos personales, esforzarse por dar lo mejor de uno mismo en la vida diaria y beneficiarse de la saludable combinación de un cuerpo, una mente y una voluntad fuertes.

2. Amistad: Este valor nos incita a considerar el deporte como una herramienta para lograr un entendimiento mutuo entre las personas y los pueblos de todo el mundo. Los Juegos Olímpicos inspiran a la humanidad para superar las diferencias políticas, económicas, de género, raciales y religiosas y para entablar amistades a pesar de dichas diferencias.

3. Respeto: Hace referencia al respeto a uno mismo y a su cuerpo, a los demás, a las normas, al deporte y al ambiente. En lo referente al deporte, el respeto implica el juego limpio y la lucha contra el dopaje o contra cualquier otro comportamiento no ético.

Sin embargo, la Carta Olímpica expresa textualmente: “Al asociar el deporte con la cultura y la formación, el Olimpismo se propone crear un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo, la responsabilidad social y el respeto por los principios éticos fundamentales universales”.

BIBLIOGRAFÍA
“LA DIVERTIDA HISTORIA DE LAS OLIMPIADAS”, CARLOS GARCIA RETUERTA, ALFAGUARA, 2008

“LAS OLIMPIADAS GRIEGAS”, RAMON TEJA CASUCO, SANTILLANA

“HISTORIA DE ESPAÑA EN LOS JUEGOS OLIMPICOS DE VERANO DE LA ERA MODERNA 1896-1936" JAVIER A. TAMAYO FAJARDO WANCEULEN

“HISTORIAS INSOLITAS DE LOS JUEGOS OLIMPICOS” ) LUCIANO WERNICKE, PLANETA

WEBS CONSULTADAS
monografias.com http://www.monografias.com/trabajos13/hjuegol/hjuegol.shtml

historiaybiografias.com
http://historiaybiografias.com/juegos_olimpicos/

sobrehistoria.com
https://sobrehistoria.com/historia-de-los-juegos-olimpicos-la-era-moderna/


Comentarios