Reconstrucción virtual de las Termas de Diocleciano

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Diocleciano las ordenó construir en un intento de emular a su predecesor, Caracalla. Las obras comenzaron en el año 298 d.C y se terminaron en el 305 d.C., siendo completadas bajo el mandato de varios emperadores. El complejo es idéntico a las Termas de Caracalla pero con el doble de capacidad, hasta 3.000 personas se podían dar cita en el que fue el mayor balneario del Imperio. Las Termas de Diocleciano se usaron de manera ininterrumpida hasta que los godos cortaron el flujo de agua en el año 537 d.C. Más tarde fueron reutilizadas para acoger otros edificios como la Basílica de Santa María de los Ángeles y de los Mártires (en honor a los cristianos que fueron obligados a trabajar en la construcción), la Iglesia de San Bernardo y el Museo Nacional Romano. Lo poco que se conserva del lugar es gracias a estas reutilizaciones.

Las Termas de Diocleciano ocupaban 13 hectáreas y contaban con varias piscinas (una de ellas al aire libre con 4.000 metros cuadrados), jardines, bibliotecas, gimnasios, tiendas, galerías de arte y auditorios. El caldarium se orientaba al sudoeste para que el sol lo calentara sin que el frigidarium se viera afectado. Estaban construidas de ladrillos revestidos de estuco en el exterior y mármol en el interior. Cabe destacar la decoración del recinto con mosaicos, pinturas, columnas, esculturas y nichos.

La empresa Capware se ha encargado de la digitalización de las Termas de Diocleciano, como también lo ha hecho con las ciudades de Pompeya, Herculano y las villas del Vesubio. Este trabajo se enmarca dentro del programa del bimilenario de Augusto que durante el 2014 nos ha proporcionado congresos, excursiones, visitas y proyectos de todo tipo. La reconstrucción en 3D se basa en los diseños que Edmond Jean-Baptiste Paulin hizo en el primer tercio del siglo XIX. Por aquella época la conservación del lugar era mejor y aún no habían sido derribadas en un afán de remodelación urbana. Los dibujos del arquitecto francés nos dan una idea de cómo podía ser el lugar en el año 300 d.C., en concreto sus baños. En el vídeo se aprecia con total detallismo los diferentes estilos arquitectónicos y su ornamentación. La restauración digital muestra tres espacios que hoy son visitables: la natatio, el Aula VIII y el pequeño claustro de la Basílica.

Fuente: La Vanguardia
Vídeo en 3D: Vimeo

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