Salidas profesionales para Filología Clásica

Salidas profesionales para Filología Clásica

Todos los que estudian, han estudiado o quieren estudiar una carrera del ámbito de las Humanidades se han enfrentado en alguna ocasión a una pregunta. Realizada con más o menos malicia, con mejor o peor intención, procedente del entorno más cercano o de simples conocidos. Una pregunta que nos ha atormentado a todos y que ha hecho que muchos hayan decidido llevar sus pasos académicos y profesionales por otro camino más seguro. ¿Qué salidas profesionales tiene la Filología Clásica?

La respuesta es contundente: la Filología Clásica tiene muchas salidas profesionales. No son salidas seguras, no son salidas inmediatas y no están exentas de esfuerzo y sacrificios. Por otro lado, ¿qué carrera universitaria tiene unas salidas laborales aseguradas a día de hoy? La Filología Clásica tiene la ventaja de ser una formación amplia e integradora, que permite a los que se gradúan en esta especialidad dominar no sólo el latín y el griego, sino un amplio abanico de competencias que se demandan en muchos ámbitos profesionales. Un filólogo clásico posee un amplio bagaje cultural y de lecturas. Un filólogo clásico posee una mente analítica y rápida. Un filólogo clásico domina su lengua porque ha dominado la lengua de la que ésta procede. No escuches al que te diga que un graduado en Filología Clásica es sólo un tipo que domina dos lenguas muertas y que es capaz de leer textos antiguos e inscripciones polvorientas. Un filólogo clásico es mucho más.

La buena noticia es que, en contra de lo que hayan podido contarte, la titulación en Filología Clásica te abrirá las puertas a un mundo laboral de enormes posibilidades. La realidad de las últimas décadas nos dice que muy pocos filólogos clásicos languidecen en la cola del paro si están dispuestos a esforzarse y perseverar en busca de un trabajo relacionado con sus estudios. Mientras que otras especialidades lanzan cada año al mercado laboral un número enorme de titulados, los filólogos clásicos que llegan cada año al mercado son, en comparación, muy pocos, por lo que la competencia no es ni de lejos tan alta como en otros ámbitos.

¿Entonces tengo asegurado el trabajo si estudio Filología Clásica? No, en absoluto. No hemos querido decir eso. Hoy en día a nadie se le ofrece un puesto de trabajo sólo por el hecho de tener una titulación universitaria, sea ésta una Filología o una Ingeniería. Y mucho menos si es una Filología, nos permitimos añadir. La realidad laboral, con un número dramático de desempleados, ha hecho que el empresario pueda limitarse a esperar a que sean los trabajadores los que llamen a su puerta. Esto es especialmente cierto en el mundo de las Humanidades. Nadie va a ir a esperarte a la puerta de la Universidad para ofrecerte un puesto de trabajo el día que termines tu último examen. Una vez termines la titulación, aún te espera un camino largo de sacrificios y esfuerzos, y sólo quienes son capaces de recorrerlo llegan a la ansiada meta. ¿Estás dispuesto a ello? Enhorabuena. Tal vez una de las salidas laborales para Filología Clásica que te ofrecemos a continuación sea la que más se acomode a tus inquietudes personales.

1- Docencia en Educación Secundaria

La docencia en secundaria es sin duda la estrella en lo que salidas profesionales para filólogos se refiere. De hecho, para muchos es la única salida que se ve en el horizonte. Hace un par de décadas, cuando el latín era obligatorio y se abrían grupos de griego con más facilidad, encontrar un puesto de trabajo en secundaria era relativamente fácil para un filólogo clásico. Hoy en día, sin embargo, el panorama no es tan prometedor. El aumento de horas de trabajo semanales por profesor, los nuevos requisitos para abrir grupos de optativas y el hecho de que muchos institutos directamente hayan optado por no ofertar Latín o Griego han reducido mucho las posibilidades de trabajar en este ámbito. No es, sin embargo, imposible, y a día de hoy esta sigue siendo la salida profesional para la mayoría de los filólogos.

Salidas profesionales para Filología Clásica¿Qué camino debes seguir para dedicarte a la docencia en secundaria? En primer lugar, deberás hacer un master que te habilite para ello, pues únicamente con tu título de Filólogo no podrás optar a un puesto en la docencia. En segundo lugar, debes decidir si quieres trabajar en la educación privada-subvencionada o en la pública, pues ambos caminos son muy diferentes.

Si optas por la educación privada-subvencionada debes saber que cada instituto funciona como una empresa privada y selecciona a sus profesores según sus propios criterios. Puedes enviar tu CV directamente a los colegios ofreciéndote como profesor o estar atento a las ofertas de trabajo que aparezcan en los medios dedicados a ello.

Si eliges el camino de la docencia en la enseñanza pública prepárate para unas oposiciones mucho más duras que cualquier examen que hayas hecho durante la carrera. Aunque cada comunidad autónoma tiene su propio modelo de examen, lo habitual es que éste incluya la redacción de un tema teórico y la traducción, con y sin diccionario, de varios textos latinos o griegos. Además, deberás preparar una programación de aula que tendrás que defender ante un tribunal en caso de que apruebes la primera fase. Lo normal es que no consigas una plaza fija en las primeras convocatorias a las que te presentes, por lo que tendrás que trabajar como profesor interino un tiempo, haciendo sustituciones más o menos largas, yendo de instituto en instituto y sufriendo la precariedad laboral. Este peregrinar te permitirá acumular puntos de experiencia que harán que en alguna convocatoria la plaza acaba siendo tuya. Suerte y ánimo; no es un camino fácil.

Una última recomendación para aquellos interesados en dedicarse a la docencia en secundaria. Por desgracia, dar clase en un instituto ha sido una salida profesional que han seguido demasiados licenciados en diversas especialidades que, al no encontrar otra trabajo, han visto en la enseñanza un modo de vida más o menos aceptable. Si no te apasiona la enseñanza, si no te gusta el trato con adolescentes, sencillamente busca otra opción. Un profesor sin vocación no es sólo una persona infeliz: es una persona que hace infelices a decenas de generaciones.

2- Docencia en la Universidad

La meta con la que muchos sueñan y a la que muy pocos llegan. Alcanzar una situación estable como docente en la universidad española es una tarea titánica sólo al alcance de unos pocos. ¿Quiénes son estos pocos? ¿Los más inteligentes? ¿Los más dotados? No: la docencia universitaria es para aquéllos que resisten una larga carrera de precariedad y no desisten en el empeño. Por supuesto, muchos de los que llegan a ser profesores de universidad son además los más dotados intelectualmente, pero en general ésta es una carrera de fondo no apta para quien quiere obtener resultados inmediatos.

Salidas profesionales para Filología ClásicaLlegar a ser docente en la Universidad pasa por tener un expediente brillante, así que tendrás que esmerarte desde los primeros cursos de carrera. Si eres de los que se conforma con el aprobado, este no es tu camino. Aquí incluso los que tienen sobresaliente son derrotados por los que se llevan la matrícula de honor, de modo que prepárate a luchar por unas calificaciones más que excelentes. Si has conseguido terminar la carrera con un buen expediente, ya puedes dar el siguiente paso: la beca predoctoral que te permita desarrollar un proyecto de tesis. Estas becas, no muy numerosas y sólo concedidas a los expedientes más brillantes, te permitirán dedicarte por completo a la investigación durante un tiempo determinado. Si todo va bien, deberías tener una tesis doctoral bajo el brazo en el momento de terminar tu periodo como becario predoctoral. Lee tu tesis ante un tribunal y serás doctor en Filología Clásica. ¿Puedes ya ser profesor en la Universidad? Técnicamente sí, pero la realidad es mucho más dura…

En los campos de Humanidades, la estabilidad laboral llega muy tarde para aquellos que optan por la docencia universitaria. Una vez eres doctor, tienes que empezar con el largo proceso de becas postdoctorales que te obligarán a viajar por todo el mundo, de departamento en departamento… Una experiencia muy enriquecedora, pero que difícilmente es compatible con la formación de una familia en un lugar estable. Desde luego, no esperes llegar a ser profesor de Universidad de forma estable antes de los cuarenta años… y esto siendo muy optimista. Como decimos, no es una carrera fácil. Pero los que resisten, llegan a la meta.

Salidas profesionales para Filología Clásica3- Trabajo en Museos

España cuenta con una de las ofertas museísticas más ricas del mundo. Nuestro patrimonio artístico sólo es superado por Italia, algo que se puede constatar en la llegada masiva de turistas extranjeros que vienen buscando, no sólo el modelo tradicional de sol y playa, sino disfrutar de nuestros museos, yacimientos y monumentos.

Como ocurre en otros muchos campos, los museos abarcan una enorme cantidad de puestos de trabajo diferentes. Son muchos los perfiles que se adaptan a las necesidades de un museo, y estos dependen en gran medida del tipo de institución de la que estemos hablando. No tienen las mismas necesidades las pinacotecas que los museos arqueológicos, por citar dos de los ejemplos más conocidos. Por su vinculación con el mundo de la Antigüedad, los filólogos clásicos encajan mejor en museos arqueológicos y similares, pero no hay que descartar la posibilidad de desarrollar una carrera en museos de otro tipo. Los museos públicos, propiedad del estado, cubren sus necesidades laborales por medio de oposiciones, y el temario a estudiar y el tipo de examen a realizar dependen del puesto al que se opte. En general, un filólogo clásico que tenga unas mínimas inquietudes artísticas y un conocimiento de la historia del arte no debería de tener problemas para preparar con una cierta esperanza de éxito estas oposiciones. Cuestión diferente son los puestos más técnicos, como el de restaurador, que requieren una formación más específica y para los cuales tendrías que completar tus estudios más allá de la Filología Clásica.

4- Trabajo en Turismo

Salidas profesionales para Filología ClásicaLa mayor parte del Producto Interior Bruto de España procede del turismo. En estos momentos, España se encuentra en una situación de cambio en la que debe afrontar el enorme reto de renovarse ante la crisis del turismo de sol y playa que ha movida nuestra economía desde los años sesenta. Otros destinos más baratos y punteros están desbancando a España en lo que anteriormente éramos líderes: ya no ofrecemos la mejor relación calidad precio en el turismo de playa. Por suerte, España es, después de Italia, el país del mundo con un patrimonio cultural más rico. Un patrimonio cultural que puede convertirse en riquezas si se sabe atraer al turismo adecuado. Esta es una realidad que empresarios y políticos están comenzando a comprender en los últimos años después de haberlo ignorado casi por sistema durante décadas.

Una sólida formación en clásicas puede convertirte en un candidato perfecto para desarrollar proyectos ligados al turismo cultural en España. Nuestras raíces se hunden profundamente en el pasado griego y latino, y el público está deseando que alguien se lo muestre de forma amena y entretenida. Yacimientos arqueológicos, monumentos, visitas guiadas en diversas ciudades…¿Quién mejor para trabajar en este campo que una persona que ha pasado años leyendo a los clásicos y estudiando su mundo?

5- Escritor de ficción

Desde que publicara el primer volumen de su trilogía sobre Escipión el Africano, Santiago Posteguillo se ha convertido en uno de los autores españoles más leídos en todo el mundo, con unas cifras de ventas con las que muchos autores sólo se atreven a soñar. Aunque Posteguillo ha sido el fenómeno editorial más reciente ligado a la Antigüedad, antes que él fueron muchos los escritores que lograron colocarse en los primeros puestos de las listas de ventas ambientando sus novelas en época clásica. Nombres como los de Robert Graves o Marguerit Yourcenar abrieron el camino a otros más recientes como Colleen McCullough, Rick Riordan o Lindsey Davis. Sus novelas han proporcionado horas y horas de diversión a sus lectores, además de pingües beneficios a los autores.

La conclusión que podemos sacar de este hecho es que al público le atraen las novelas históricas ambientadas en la Antigüedad. Es un mercado abierto que un escritor ambicioso puede explotar con garantías de éxito. ¿Quién mejor para convertirse en el nuevo Santiago Posteguillo que un graduado en Filología Clásica?

6- Carrera diplomática

Salidas profesionales para Filología ClásicaEl acceso a la carrera diplomática está condicionada por una oposición con fama de ser de las más duras de cuantas habilitan para ser funcionario del estado. El temario del examen combina a partes iguales la historia, el derecho y la política, con temarios muy densos y complejos capaces de desalentar al más valiente. Además, para acceder a la carrera diplomática se exige el manejo absoluto de dos idiomas, el francés y el inglés, valorándose además el conocimiento de otras lenguas modernas.

Por si esto fuera poco, el rumor de que el trabajo de diplomático está reservado para aquellos con familiares ya consolidados en la profesión siempre ha estado presente. Sea o no sea cierto que las posibilidades de acceder mejoran con familiares en el cuerpo diplomático, la verdad es que las oposiciones están abiertas a cualquier ciudadano español que cumpla con los requisitos académicos requeridos, por lo que no debería ser algo que nos empujara a desechar esta opción.

Un filólogo clásico cuenta con una base cultural que a priori le permite abordar el temario de la oposición con una cierta holgura. Por descontado, el conocimiento de la lengua latina y griega facilita el aprendizaje de las lenguas modernas, un elemento clave en la carrera diplomática.
Sin embargo, no todo son buenas noticias una vez se supera el duro examen de acceso. La vida de diplomático requiere una disposición permanente al servicio del estado para viajar y desplazarse por todo el mundo. Antes de emprender esta carrera tan dura hay que estar muy seguro de que este es el tipo de vida que deseas y, sobre todo, que se adapta a tus necesidades personales y familiares.

7- Escritor freelance

Salidas profesionales para Filología ClásicaEn el siglo XXI, el oficio de escritor ha experimentado cambios tan rápidos y radicales que muchos profesionales aún están tratando de adaptarse a ellos. La aparición de internet y las redes sociales han hecho de los profesionales de la palabra unos trabajadores imprescindibles para la estrategia de promoción y ventas de todas las empresas que buscan ser visibles en el mercado 2.0. En los últimos diez años han surgido nuevas profesiones relacionadas con la red que tienen en la escritura una de sus bases esenciales: especialistas en SEO, community managers, desarrolladores de contenidos…

Como filólogo tienes una formación especializada en el mundo de la creación literaria. Has leído toneladas de libros y artículos, y la palabra es una herramienta que no tiene misterios para ti. ¿Por qué no abrirte camino en un mundo nuevo y desarrollar una carrera como escritor freelance para medios digitales?

8- Mercado editorial

No son pocos los filólogos que optan por hacer carrera en el mundo de las editoriales. Aunque no sea un mundo para el que a priori esté preparado un filólogo clásico, pues en su formación no se incluyen cuestiones técnicas necesarias para prosperar en este negocio, existe la posibilidad de completar la formación en poco tiempo para probar suerte en una empresa editorial. En este mercado existen una gran cantidad de puestos de diferentes perfiles, y muchos de ellos encajan con lo que un filólogo clásico desarrolla durante su carrera.

9- Periodismo

El periodismo ha sido una de las salidas más recurrentes para aquellos filólogos clásicos que no sentían vocación de docente o investigador. Los muchos campos que cubre la carrera periodística incluyen algunos en los que un filólogo clásico puede sentirse cómodo y desarrollar una labor más que satisfactoria. Suplementos culturales, artículos de opinión, crítica literaria, de cine, de teatro… son subgéneros del periodismo en los que un filólogo puede aportar su amplio bagaje de lecturas, su conocimiento de la filosofía y la mentalidad clásica y un profundo conocimiento de la lengua desde el punto de vista léxico y gramatical. Sí sería importante, sin embargo, completar la formación puramente filológica con un máster orientado al mundo del periodismo, tanto para conocer las sutilezas de este mundo como para empezar a tener relaciones dentro del mismo.

Salidas profesionales para Filología Clásica

10- Arqueología

¿Cuántos de tus compañeros de promoción acabaron la carrera cansados hasta la náusea de traducir textos latinos y griegos? ¿Cuántos que comenzaron siendo grandes amantes del latín y el griego juraron al acabar la carrera no volver a acercarse a un diccionario en varios años? Este síndrome del rechazo a lo lingüístico suele darse, especialmente si tenemos la mala suerte de dar con un plan de estudios y profesores que se centren únicamente en aspectos como la morfología y la sintaxis y dejan de lado todo lo demás. ¿Eres uno de esos filólogos clásicos a los que la lingüística le genera rechazo pero quieres seguir dedicándote al estudio de la Antigüedad? Tal vez la arqueología sea tu futuro.

El estudio del pasado a través de los restos materiales cuenta hoy, tras haber estado ligado durante décadas a las carreras de Historia, con unos estudios específicos. A pesar de esto, los filólogos clásicos no suelen tener problemas para ser admitidos en un posgrado de arqueología ni para abordarlo con éxito.

Pero no te lleves a engaño: en España es muy difícil vivir de la arqueología. O se combina esta profesión con la docencia universitaria y con becas de investigación, o es muy difícil encontrar una estabilidad mínima. Mientras la burbuja inmobiliaria se mantuvo intacta y la industria de la construcción estaba en auge, los arqueólogos vivieron una época de bonanza. Gobiernos más sensibilizados con la defensa del patrimonio aprobaron leyes que obligaban a los constructores a realizar prospecciones arqueológicas antes de iniciar cualquier tarea de edificación y a detener los trabajos si se encontraba cualquier indicio de restos materiales del pasado. La combinación de ambos factores llevaron a una explosión de la actividad arqueológica y al surgimiento de numerosas empresas privadas dedicadas a este campo. Por desgracia, el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y gobiernos más interesados en el rápido desarrollo económico que en la protección del patrimonio llevaron al súbito final de esta época de bonanza y a una gran crisis en el sector.


Comentarios