Una protesta sindical paraliza Pompeya

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Luis Manuel López | Noticia | 30/07/2015 - 20:58Comenta

El pasado 24 de julio, los sindicatos italianos de trabajadores Fp Cisl, Filp y Unsa convocaron una concentración con el objetivo de exigir al gobierno el final de los recortes en protección social y mejoras en las condiciones laborales. Una concentración de las muchas que se producen en Italia cada semana, que no habría tenido eco fuera de las fronteras del país de no haber sido por el escenario elegido para llevarla a cabo: el yacimiento de Pompeya. En concreto, los organizadores han sido los trabajadores de la Superintendencia de Bienes Culturales, organismo público responsable de las excavaciones y la conservación de Pompeya durante las últimas décadas y un colectivo muy castigado por los recortes aplicados por el ejecutivo italiano en los últimos años. El motivo de la protesta ha sido, según los convocantes, la concesión de numerosos servicios del yacimiento a empresas privadas en lugar de continuar con la tradicional política de gestión pública del yacimiento. Aunque se desarrolló de forma pacífica, la concentración supuso el bloqueo de las puertas de entrada al yacimiento durante dos horas, por lo que centenares de turistas tuvieron que aguardar largas colas a pleno sol del sur de Italia antes de conseguir entrar al recinto. Muchos de los turistas, desesperados por la tardanza en la apertura de puertas, desistieron en su empeño y se marcharon. Finalmente, Massimo Osanna, director del yacimiento, consiguió desbloquear la situación y franquear el paso a los visitantes a pesar de las protestas de los sindicalistas. Un representante de los trabajadores no dudó en calificar a Osanna de fascista por haber impuesto la apertura del yacimiento y haber negado que la concentración hubiera sido autorizada, cuando ésta había sido anunciada desde semanas antes de producirse.

Las reacciones ante tan sonada protesta no se han hecho esperar. Dario Franceschini, el ministro de Bienes Culturales, organismo responsable del patrimonio arqueológico, ha criticado con dureza la acción sindical, afirmando que el daño causado resulta incalculable, no sólo a nivel de ingresos puntuales, sino en el profundo deterioro sufrido por la ya delicada imagen del yacimiento de Pompeya. En sus declaraciones, el ministro hizo referencia a las dificultades por las que ha atravesado la zona del Vesubio y sus yacimientos arqueológicos tras décadas de malas gestiones y corrupción generalizada, una situación que llevó al gobierno italiano a tomar drásticas medidas para evitar que se retirara a Pompeya el título de patrimonio de la humanidad otorgado por la UNESCO.

Fuente: L'Espresso

Turistas aguardan a la apertura del yacimiento de Pompeya

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