El mar amenaza con devorar los restos romanos de Anzio

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Restos de la Villa Neroniana en AnzioLa localidad marítima de Anzio, a unos cincuenta kilómetros al sur de Roma, fue uno de los enclaves más importantes de la Península Itálica durante la República y el Imperio. Anzio, como zona de recreo de la aristocracia y como importante puerto comercial, fue testigo de innumerables acontecimientos históricos, tales como el exilio de Coriolano, los largos veranos de retiro y estudio de Cicerón, el nombramiento de Augusto como padre de la patria... Este pasado ilustre, sin embargo, no ha salvado la localidad costera del deterioro y la ruina. Una vez las piezas más valiosas encontradas en este enorme yacimiento han sido repartidas por diversos museos de toda Italia, el yacimiento en si se ha dejado en un estado de casi total abandono, situación que ha llevado a los propios responsables del patrimonio italiano a calificar la situación de la zona como de gran riesgo de pérdida por total deterioro. Si nos paramos a analizar las descripciones del yacimiento que escribieron arqueólogos y viajeros del siglo XIX y principios del XX cobramos conciencia de la magnitud de la pérdida. Restos de edificios, arcos, muros con pinturas al fresco... elementos todos ellos que, sencillamente, han desaparecido por las sucesivas inundaciones debidas a las crecidas del mar, así como a otros fenómenos atmosféricos. El puerto construido en época de Nerón, un proyecto inmenso fruto de la megalomanía del emperador, sigue ofreciendo sus restos a los visitantes. Unos restos cada vez más menguados, cada vez menos reconocibles. El mismo Nerón, nacido en Anzio, construyó una enorme villa sobre una ya existente de época republicana, villa que muchos emperadores posteriores ampliaron y adaptaron a sus gustos. La llamada Villa Neroniana, construida junto a la línea de la costa, es uno de los tesoros que ofrece Anzio a sus visitantes. Sin embargo, incluso este enclave tan paradigmático está amenazado por la fuerza creciente de las mareas y la escasa o nula inversión económica que las autoridades italianas han aprobado en los últimos años. De no solucionarse esta situación, la Villa Neroniana y el resto de yacimientos de la localidad de Anzio acabarán sus días bajo las olas, perdidos para siempre.

Fuente: Il Messaggero

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