Las estatuas de Torreparedones restauradas y listas para el público

Sin votos (todavía)

Esculturas sedentes de Torreparedones

Las esculturas sedentes halladas en el yacimiento romano de Torreparedones, ubicado entre los municipios cordobeses de Castro del Río y Baena, son tres de los tesoros que este sitio arqueológico ha ofrecido a los especialistas. Dos de ellas muestran a hombres sentados, mientras la tercera es de una mujer. En un primer momento, resultó difícil identificar a quién podían representar estas esculturas, pero tras las labores de restauración llevadas a cabo por especialistas de la Universidad de Córdoba, los arqueólogos han determinado que muestran nada menos que a Augusto, su esposa Livia y el bisnieto de éste, el emperador Calígula. Tres esculturas pertenecientes a tres personajes de la dinastía Julio-Claudia, que reinaron en Roma desde finales del siglo I a.C. hasta su caída en desgracia en el 68 d.C. Si bien la identificación de Augusto y Calígula es bastante segura, la de Livia es sólo una hipótesis, y podríamos estar en realidad ante cualquier otra dama de esta misma dinastía, como una de las dos Agripinas.

Uno de los hallazgos que han encontrado los restauradores al trabajar con estas tres piezas, es que estaban policromadas, tal y como ocurría con la mayor parte de las esculturas romanas y en contra de la visión habitual que se tiene de ellas. En los pliegues de los ropajes de mármol se han detectado restos de pigmentos que demuestran que estas esculturas estuvieron pintadas en su momento, y a juzgar por los restos lo estuvieron con tonalidades muy vivas y chillonas. Para conseguir conocer estos colores han sido necesarios todo tipo de análisis de infrarrojos y termoluminiscencia.

Las tres esculturas fueron ocultadas por los habitantes de la ciudad romana que hoy es Torreparedones en algún momento del siglo II d.C., sin que sepamos el motivo de tan extraño proceder. Las estatuas de Calígula sí fueron eliminadas en numerosas regiones del Imperio debido al comportamiento despótico de este emperador y a la forma violenta en que acabó su vida, pero las esculturas de Augusto y Livia se veneraron a lo largo de siglos, por lo que este ocultamiento resulta muy curioso. Los especialistas han señalado la posibilidad de que este hecho esté relacionado con alguna de las guerras civiles que sacudieron el Imperio y sus provincias en esta época.

Las tres culturas, ya montadas y restauradas, pueden contemplarse en el Museo Histórico de Baena junto con otras valiosas piezas encontradas en Torreparedones.

Fuente: SINC

Comentarios