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La tecnología láser denominada LIDAR (Light Detection and Rangin) ha permitido a los arqueólogos de todo el mundo realizar sondeos desde un avión para poder detectar las huellas de todo tipo de actividades humanas en el pasado, especialmente aquéllas relacionadas con la minería y la manipulación de los metales extraídos del subsuelo. Esta nueva técnica es más precisa que la fotografía aérea porque permite que la señal ignore la cobertura vegetal actual y precise el estado exacto del suelo, pudiendo detectarse de este modo acequias, túneles y explotaciones mineras de todo tipo. La tecnología LIDAR ha sido utilizada por primera ves en España por investigadores de la Universidad de Salamanca dirigidos por el geólogo Javier Fernández Lozano. Este equipo ha logrado descubrir en la provincia de león todo un complejo de antiguas minas romanas, posiblemente destinadas a la extracción del oro, tal y como ocurría en el cercano paisaje de Las Médulas. El área estudiada, cercano a la localidad leonesa de Castrocontrigo, ya era conocida por los arqueólogos como una zona de explotación minera en época romana, aunque siempre se había pensado que dicha explotación fue de baja intensidad en comparación con otros puntos más ricos en minerales. Las investigaciones del doctor Fernández Lozano han desmentido esta hipótesis, demostrando que esta comarca fue explotada de forma amplia y con grandes recursos de ingeniería que modificaron sustancialmente el paisaje, dejando rastros que pueden ser detectados mediante la tecnología láser. Como ha declarado el responsable de estos trabajos, "el LiDAR te proporciona una nube de puntos que después hay que filtrar para eliminar señales que no corresponden a la superficie, como árboles, edificios o vegetación". Estamos, por tanto, ante una tecnología mucho más precisa que la usada hasta el momento, y que una vez requiere de la colaboración entre investigadores de diversas disciplinas, en este caso, arqueólogos, geólogos e historiadores.
Fuente: DICYT

