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Un galerista vende un busto de Calígula por casi un millón de euros

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Busto de Calígula a la venta en una feria de arteLos bustos de Calígula son, en comparación con las representaciones de otros emperadores, una rareza de la que pocos museos en el mundo pueden presumir. El hecho de que el emperador fuera asesinado por la guardia pretoriana y su recuerdo borrado de la historia al llegar su sobrino Claudio al poder, hizo que la mayor parte de sus esculturas fueran o bien destruidas por completo o dañadas gravemente. Ningún rincón del Imperio quiso mantener una obra en recuerdo del que había sido un tirano desequilibrado que hizo temblar los cimientos del Imperio.

A pesar de su escasez, no todos los bustos de Calígula están en manos de los museos, donde todos los amantes de la Cultura Clásica puedan disfrutar de ellos. Al menos uno de ellos, está en manos de una coleccionista privado, el galerista catalán Jaume Bagot, que se dispone a venderlo en la feria de arte Brafa por un precio cercano al millón de euros. La historia de este busto puede consultarse en la ficha que la galería Jaume Bagot ofrece de esta pieza: estuvo en manos de una familia andaluza desde 1936 hasta que en el año 2013 fue vendida a la galería. El busto en cuestión está realizado en mármol de gran calidad, y representa al joven emperador tocado con una corona de laurel. Aunque la nariz de la escultura está dañada, la belleza de la pieza es incuestionable.

En esta misma feria, Jaume Bagot vende además un busto de la hermana de Calígula, Drusila, con la cual, según las fuentes antiguas, éste mantuvo una relación incestuosa hasta la muerte de ella.

¿Es lícito que piezas arqueológicas de esta categoría estén en manos de coleccionistas privados? Por el momento, un museo se ha interesado por hacerse con el busto de Calígula, aunque sin cerrar la compra. Además, han preguntado por ella diversos coleccionistas privados, que bien podrían sepultar el rostro del emperador en una caja fuerte durante décadas o usarlo como decoración de una exclusiva villa de recreo. Al parecer, uno de estos coleccionistas tiene en su galería privada una selección de bustos de emperadores romanos, faltándole sólo Calígula para terminar la serie. El comercio del arte y la arqueología continúa siendo un tema de debate abierto a todo tipo de opiniones, pues mientras algunos consideran que estas piezas forman parte del patrimonio personal de algunos afortunados de forma lícita, para otros reclamar propiedad sobre algo que debería pertenecer al colectivo humano no tiene legitimidad alguna.

Fuente: El Confidencial

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