Imagen
El coloso de Rodas, la gigantesca estatua que representaba al dios Helios en la entrada del puerto de la ciudad, se convirtió en un simbólo de la prosperidad económica de las islas griegas. Los rodios, orgullosos de su coloso, consiguieron una enorme fama en todo el Mediterráneo, hasta el punto de que esta escultura metálica se convirtió en una de las maravillas de la Antigüedad, a la altura de los Jardines de Babilonia o las Pirámides de Egipto. Nada ha quedado en la actualidad de esta pieza única que medía más de treinta metros y que fue vendida por piezas tras la caída de la isla en manos islámicas.
Con el objetivo de incentivar el turismo en Rodas, el alcalde de la capital ha puesto en marcha un proyecto para reconstruir el célebre coloso. Fotis Hatzidiacos, regidor de la ciudad, ha decidido convocar en un congreso internacional a numerosos especialistas en escultura y arquitectura para estudiar la viabilidad del proyecto y los costes que éste tendría, unos costes que han sido la principal causa de la frialdad con la que ha acogido el Ministerio de Cultura Griego la propuesta. En efecto, las arcas públicas griegas atraviesan desde años una situación de crisis extrema, por lo que cualquier desembolso, antes de ser aprobado. se mide con precision ante la atenta vigilancia de las instituciones de la Unión Europea. Ya en el año 2000, el ayuntamiento de Rodas presentó a concurso la reconstrucción de la estatua, pero ninguna empresa ni particular se mostraron interesados en financiar tan arriesgado proyecto. Ha sido a raíz de la exposición que el Museo del Louvre ha dedicado a la isla de Rodas cuando su alcalde ha decidido volver a poner en primera línea de la actualidad el tema del coloso. Como él mismo declaró a la prensa en París, no está decidido dónde se situará el nuevo coloso, ni quién inspirará su rostro, cuestiones que se iran resolviendo al concretarse el proyecto. Hatzidiacos, ante la notoria falta de fondos del gobierno de su país, ha planteado la posibilidad de que sea la UNESCO quien financie la reconstrucció del coloso junto a aportes de instituciones privadas de amantes de la cultura griega.
Fuente: El Mundo