El Instituto Arqueológico Austríaco es expulsado de Éfeso por el gobierno de Turquía

Sin votos (todavía)
Luis Manuel López | Noticia | 12/09/2016 - 00:56Comenta

Restos arqueológicos de Éfeso

Como si se tratara de una vieja querella de los tiempos en los que los otomanos amenazaban la ciudad de Viena, los gobiernos de Austria y Turquía están llevando sus relaciones hasta límites de tensión no vistos en décadas. El más que sospechoso golpe de estado abortado en Turquía el pasado mes ha creado todo tipo de tensiones en diversos países de Europa, pero ha sido el caso de Austria el que ha tenido unas consecuencias más drásticas. Consecuencias que, además, han salpicado a un mundo que debería permanecer al margen de cuestiones políticas: el de la arqueología.

Cuando el alcalde de Viena exigió que se retiraran de las calles las banderas turcas para celebrar el fracaso del golpe de estado en Estambul, el gobierno de Erdogan protestó enérgicamente. Austria, lejos de amedrentarse, acusó a Turquía de estar violando los derechos humanos de forma sistemática, y amenazó con boicotear cualquier intento futuro de ingreso de Turquía en la Unión Europea. El embajador turco en Viena fue llamado a consultas como medio de protesta. Por desgracia, la queja del gobierno de Erdogan no se quedó ahí. El Instituto Arqueológico Austríaco, responsable de las excavaciones en la ciudad de Éfeso desde hace más de un siglo, vio su permiso revocado de forma inmediata por decreto del ejecutivo turco. Los arqueólogos austríacos, en colaboración con profesionales turcos e investigadores venidos de todo el mundo, han sido los responsables de convertir Éfeso en uno de los yacimientos mejor excavados de todo el Mediterráneo, además de un punto que atrae a millones de turistas cada año. De nada ha servido este historial de colaboración: la casa de excavaciones de Éfeso ha sido precintada y sus actividades interrumpidas de forma indefinida. Varios equipos internacionales se han visto de este modo expulsados de sus yacimientos, una medida que ha afectado a más de doscientos investigadores de todo el mundo.

Ante esta decisión, no han tardado en surgir voces de protesta que afirman que la expulsión de los arqueólogos austríacos es una muestra más de la deriva radical del gobierno de Erdogan, un ejecutivo que, en su camino hacia la islamización total del país, está golpeando con fuerza diversos focos culturales en manos de instituciones extranjeras.

Fuente: El País

Comentarios