Sangre de Baco

Gladiadores. El gran espectáculo de Roma

Promedio: 5 (1 voto)
Nico | Noticia | 2/10/2013 - 09:08Comenta

GladiadoresAlfonso Mañas nos abre los ojos ante el verdadero mundo de los gladiadores y desmiente muchas creencias procedentes de Hollywood. Novelas, películas y series de televisión nos han mostrado, y nos muestran, la vida de estos luchadores. Desde hace unos años hasta nuestros días, vuelven a estar de moda: La novela Pan y Circo de Yeyo Balbás, la superproducción Gladiator, o la actual serie de televisión Spartacus: sangre y arena dan ejemplo de esto.

El ensayo de Alfonso Mañas que lleva varios meses en nuestras librerías, se suma a otras obras como Gladiadores: mito y realidad de Fernando Lillo (Evohé, 2011) o Gladiator. Luchar para vivir en un oficio peligroso de Ricardo Cagigal (Jano, 2010), que pretenden acabar con las leyendas y errores históricos que corren entorno al mundo de los juegos de gladiadores. La idea parte de su propia tesis doctoral titulada Munera gladiatora: origen del deporte espectáculo de masas, publicada por la Universidad de Granada en 2011.

Alfonso Mañas expone en su libro todo lo relacionado con el mundo de los munera, desmitificando muchos conceptos erróneos que se han arraigado en nuestra sociedad. El pulgar hacia arriba o hacia abajo es una total invención del cine. El público gritaba y ondeaba pañuelos o las propias túnicas para salvar la vida del luchador; en cambio, se pasaba el pulgar por el cuello (gesto de degollar) para pedir su vida. Los combates no eran tan sangrientos como nos hacen ver o, al menos, no morían tantos gladiadores, en muchas ocasiones salían ambos con vida. Una serie de árbitros observaban el combate desde la arena para asegurar el cumplimiento de las normas, se ayudaban de una vara de madera para separarlos y que ninguno muriera antes de tiempo. El propio autor escribe que no era rentable la muerte de los gladiadores, ya que el organizador de los juegos debía pagar al ludus (escuela a la que pertenecía) una indemnización por la muerte de su luchador.

Aparte de acabar con las ideas incorrectas que hay sobre este tema, Alfonso Mañas también describe la vida de los gladiadores. Llevaban una estricta dieta y los diferentes ludi contaban con los mejores médicos. Además del duro entrenamiento diario, se les enseñaba a ganarse al público, jurados de sus vidas. No sólo luchaban esclavos o prisioneros de guerra, también lo hacían profesionales que se ganaban la vida de esta manera y algunos emperadores como Nerón o Cómodo. Cabe destacar que también existían mujeres gladiadoras, éstas luchaban con el pecho desnudo al igual que los hombres.

Pero, sobre todo, lo que el ensayo de Mañas muestra es la gran repercusión social que los munera tenían en Roma. Estos juegos nacen en un ambiente religioso que ya en época republicana se ha perdido su sentido ritual. La obra de Alfonso Mañas destaca por sus fuentes y su gran rigor histórico, incluso se atreve a comparar la lucha de gladiadores con algunos deportes actuales. La obra, totalmente recomendable, está dirigida a todos los públicos, no sólo a expertos sobre el tema.

Fuentes: Qué leer y www.hislibris.com
Para más información: El país

Comentarios