Sangre de Baco

Golpe en Suiza al tráfico de antigüedades de la mafia

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Tras años de indagaciones y luchas burocráticas, la policía italiana ha conseguido finalmente que las autoridades suizas les permitan confiscar el contenido de cinco cámaras acorazadas, propiedad del marchante de arte, Gianfranco Becchina, un botín que suma más de cinco mil obras de arte y objetos de diversas épocas. La mayor parte de ellos procedían de Sicilia, en concreto de la región de la antigua Selinunte y el actual municipio de Mazzara, una de las regiones del mundo con un patrimonio arqueológico más rico debido a la gran cantidad de culturas y civilizaciones que dejaron su huella en estas tierras. Gianfranco Becchina, con quien se ha ligado este tráfico de obras robadas, es un personaje que se ha movido durante toda su vida entre este tipo de negocios ilegales y otras actividades totalmente lícitas que le han llevado a entablar relaciones comerciales con los principales museos del mundo. En su faceta de terrateniente y empresario aceitero es incluso el responsable de surtir las cocinas de la Casa Blanca desde la administración de Bill Clinton. Un empresario sin duda controvertido que vive en una fastuosa mansión, siempre a la sombra de su relación, más o menos encubierta, con la Cosa Nostra y otros grupos criminales. No en vano, tanto la Cosa Nostra como la Mafia han reconocido en numerosas ocasiones que una parte sustancial de sus ingresos procede del tráfico de obras de arte robadas de yacimientos arqueológicos, un mercado que mueve cada año en el mundo cifras semejantes al comercio ilegal de drogas, armas o mujeres para la prostitución.

La confiscación de estas obras ocultas en Suiza ha ido acompañada de una redada a nivel mundial que ha permitido, entre otras cosas, recuperar un sarcófago de época romana conocido en Italia como la "bella adormentata", una pieza de gran valor realizada en mármol en el Alto Imperio romano. Esto ha sido posible gracias a que, entre las cinco mil obras recuperadas en Suiza, se encontraban también una gran cantidad de archivos y documentos que han llevado a la policía italiana a poder seguir la pista de numerosas piezas que ya habían sido vendidas y sacadas del continente europeo. En concreto, la "bella adormentata" se encontraba en un almacén de Queen, en la ciudad de Nueva York, dispuesto para ser enviado a un coleccionista japonés que había pagado por ella tres millones de dólares.

Sarcófago romano conocido como "la bella adormentata"

Fuente: La Reppublica

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