Grecia en la India, de Fernando Wulff Alonso

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Busto de HomeroEn una época en la que los planes de estudio y las estructuras de los departamentos universitarios apuestan firmemente por la separación de los diferentes estudios en Humanidades, los trabajos de investigación que tratan de superar estas barreras resultan no sólo deseables sino imprescindibles para impedir que la parcelación excesiva logre anquilosar el diálogo necesario entre las diversas disciplinas. El estudio del profesor Wulff Alonso sobre la recepción de la obra homérica en la India es una muestra de esta necesidad de superar las etiquetas y apriorismos que dominan las ciencias de la Antigüedad, así como de los sorprendentes resultados que se obtienen cuando este proceso se lleva a cabo con éxito. En efecto, este libro rompe en primer lugar con la tendencia actual a separar no sólo a los estudiantes, sino también a los investigadores de Filología e Historia Antigua. En segundo lugar supone una ruptura la situación de olvido casi absoluto al que están sometidos los estudios de la Antigüedad no referidos a los marcos tradicionales del Mundo Clásico, el Próximo Oriente o Egipto. Como si la Historia Antigua se limitara únicamente a las Civilizaciones del Mediterráneo y Mesopotamia, los investigadores que abordan en lengua española trabajos sobre la India o el Lejano Oriente parecen condenados a ser relegados a la soledad académica y la escasa difusión de sus resultados.
Wulff Alonso no sólo traspasa estos límites al escoger el subcontinente indio en la Antigüedad como objeto principal de su estudio sino que hace de esta ruptura uno de los pilares de su investigación al abordar las influencias que la cultura griega arcaica y clásica tuvieron sobre las principales manifestaciones literarias de la India antigua. Esto supone aceptar como premisa una realidad que muchas veces ha sido olvidada: que el mundo antiguo no termina geográficamente en las estepas persas, sino que los contactos entre Oriente y el Mediterráneo fueron intensos y constantes. Los caminos, económicos y culturales, entre la Hélade y la India no sólo existieron, sino que fueron muy transitados en ambas direcciones.
El objetivo principal de la obra es demostrar que el autor del Mahabharata recurrió de una manera sistemática al uso de materiales de la mitología griega, especialmente de la Ilíada homérica, obra de la cual debió poseer un ejemplar escrito. Para ello, realiza un análisis pormenorizado de la epopeya india en todos sus aspectos formales y temáticos y, por medio de su separación en diversas secciones, los pone en paralelo con los que supone sus equivalentes griegos. El resultado es de una sorprendente claridad: elementos del Mahabharata que la simple lectura superficial del texto impediría poner en relación con la cultura griega, quedan entroncados de una manera evidente con diversos aspectos del mundo homérico.
La premisa fundamental que sigue el profesor Wulff Alonso es que el mensaje esencial de la Ilíada, más allá del simple argumento de la guerra de Troya, es un plan de los dioses para acabar con la última generación de héroes sobre la tierra, sin distinción de aqueos o troyanos. Es el relato de los últimos días de un tiempo en el que dioses y hombres interactúan y cohabitan, incluso sexualmente. Escena del MahabharataDel mismo modo, el Mahabharata narraría, mediante los combates épicos en Kurukshetra, la desaparición de otra generación de héroes de características muy semejantes a las de los personajes homéricos: capaces de blandir armas inmortales forjadas por los propios dioses, con un poder sobrenatural de recuperación ante las heridas sufridas, presencia en ambos bandos de hijos de divinidades con un carácter protagonista, aunque abocados a la muerte en la batalla... Ambos enfrentamientos bélicos tendrían como resultado un empeoramiento de la raza humana, el final de la Edad de Oro y el comienzo de una época de decadencia en la que se supone que viven los oyentes, lectores o receptores de estos poemas.
La cuestión del hijo de la diosa, su papel, su destino y su importancia en la trama de los dos poemas es ampliamente abordada en un exhaustivo capítulo del libro. Tanto Aquiles, hijo de Tetis, como Bishma, hijo de Ganga, articulan las epopeyas y tienen un papel central en su inicio y su desenlace. Incluso el papel de las dos divinidades, asociadas en ambos casos al agua, presentan no pocas semejanzas en los episodios de sus bodas y su relación con el padre del héroe. Aquiles y Bishma son los guerreros más poderosos de sus respectivos bandos, e incluso así son fuente de conflictos que marcarán el desarrollo de la guerra.
Remarcables son también los paralelismos entre las llamadas “mujeres poderosas” que animan toda la trama de los dos poemas épicos: Helena y Draupadi. Ambas son el objeto de las ofensas y la correspondiente venganza que dará lugar a la guerra y a la desaparición final de la última generación de héroes. Pero más allá de este carácter general, son muchas las semejanzas que caracterizan a estos personajes femeninos: ambas tienen un origen sobrenatural, están ligadas a hermanos de naturaleza también semidivina, las dos aportan con su matrimonio, tras una competición entre los pretendientes, el acceso al reino de su padre...
El autor, además de tratar de demostrar los contactos del Mahabharata con la Ilíada, trata de poner en relación el poema épico indio con otros elementos de la mitología griega. Con este objetivo, apunta acertadamente a las semejanzas existentes entre las historias de diversos personajes del ciclo de Kurukshetra con las tradiciones sobre Heracles y Dionisos plasmadas en diversas obras de la literatura griega.
Señalaremos por último el enorme interés que tiene el pequeño análisis en forma de Apéndice que el profesor Wulff Alonso dedica a estudiar las posibles relaciones entre el Mahabharata y la Eneida de Virgilio. El autor concluye, tras el desarrollo de una metodología comparativa semejante a la empleada en el resto del libro, que las relaciones entre ambas obras resultan evidentes sin que el uso de la Ilíada como fuente común pueda explicarlas. Sin embargo, Wulff se adhiere a la teoría de que fue el autor del Mahabharata quién conoció el poema virgiliano y no al contrario, como otros investigadores han propuesto.
En definitiva, estamos ante una de las más importantes y ambiciosas obras de mitología y literatura comparada de los últimos años, llamada a arrojar luz sobre un tema que aún sigue siendo controvertido y que se mantiene poco estudiado: las relaciones culturales entre Grecia y la India en la Antigüedad. El autor demuestra en estas páginas una enorme erudición y conocimiento de las fuentes, así como su capacidad para moverse con absoluta soltura tanto en el campo de la literatura griega y latina como en el de la literatura india antigua.

Fernando Wulff Alonso, Grecia en la India. El repertorio griego del Mahabharata, Madrid, Editorial Akal, 2008, 606 pp.

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