Hallan en Roma restos de un desaparecido arco de Tito

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Área del Circo Máximo en una maqueta
Luis Manuel López | Vie, 29 Mayo 2015 - 06:47
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El reinado del emperador Tito fue, aunque breve, uno de los más gloriosos de los que la tradición literaria ha dejado constancia. Su juventud, su bondad y su cercanía al pueblo hicieron de él un emperador muy querido, tanto por las masas de la plebe urbana como por los senadores y caballeros que ocupaban los cargos de gobierno. En líneas generales, Tito mantuvo una política continuista respecto a los planes trazados por su padre Vespasiano antes de morir, unos planes que incluían grandes proyectos de construcción en la ciudad de Roma. De los monumentos levantados por Vespasiano y sus hijos hemos conservado muchos, siendo el Anfiteatro Flavio uno de los ejemplos más conocidos en todo el mundo. Sin embargo, otros muchos monumentos se perdieron con el paso de los tiempos. Éste parece haber sido el caso de un enorme arco del triunfo erigido por Tito para conmemorar sus victorias en las cercanías del Circo Máximo, una construcción de la que nada se supo durante siglos pero que gracias al trabajo de los arqueólogos que trabajan en la ciudad de Roma puede estar a punto de salir a la luz. Por el momento, poco ha trascendido del hallazgo de los restos de este arco, más allá de una serie de características técnicas y de las dificultades con las que se han desarrollado las excavaciones. Esta zona vecina al Cirxo Máximo está recorrida en su totalidad por un acuífero, por lo que las excavaciones deben tener en cuenta posibles filtraciones de aguas que podrían dañar de forma irremediable los restos. Parece ser que el arco podía tener diecisiete metros de altura y quince de profundidad, un tamaño sin duda respetable para monumentos de este tipo. Según los restos encontrados, el arco de Tito estaba constituido por tres arcadas sobre las cuales se alzaría una tribuna a la que se podría acceder por una escalinata. Este arco habría jugado un papel fundamental en la celebración del triunfo de emperadores y generales de los siglos siguientes. Según los especialistas, esta construcción pudo haber estado en pie hasta la Alta Edad Media, momento en el cual fue utilizado para sostener un nuevo acueducto erigido por el papa Calixto II. Se desconoce la fecha exacta de su destrucción. Los restos encontrados hasta el momento serán sepultados de nuevo para tratar de preservarlos hasta que los especialistas encuentren financiación y desarrollen un proyecto sólido para sacarlo a la luz de forma segura. Ya se han encargado, sin embargo, los trabajos de reconstrucción virtual del edificio, de modo que en pocos meses podremos disfrutar de este espectacular monumento, aunque sólo en las pantallas de nuestros ordenadores. Fuente: La Vanguardia Área del Circo Máximo en una maqueta