Imagen
Nico
| Sáb, 20 Feb 2016 - 20:54
Comentar: 0
Comentar: 0
En un momento de convulsión política en Europa, Mussolini aprovechó el bimilenario del nacimiento de Augusto para ensalzar el régimen fascista del que era dueño en Italia. Para ello invirtió todos los recursos necesarios para recuperar el Ara Pacis Augustae, soterrado bajo un palacio renacentista del siglo XV.
El Ara Pacis fue construido en el 13 a.C. y situado en el Campo de Marte para conmemorar las victorias militares de Augusto sobre Hispania y la Galia. Consistía en un enorme cubículo con dos entradas en cuyo interior se encuentra un altar sobre podio al que se accede por una serie de escalones. Las continuas crecidas del Tíber y la remodelación del Campo de Marte fueron las causas de su desaparición hasta la construcción del palacio Fiano-Almagià. En el año 1903 comenzó la primera fase de excavación seria que pretendía desenterrar la mayor parte posible del monumento. Antes de este año ya se habían hecho incursiones bajo los cimientos del palacio. Con la construcción del edificio en el siglo XV aparecieron los primeros relieves que acabaron repartidos entre el Vaticano, Florencia, Viena y París. En 1859, aprovechando unas obras de saneamiento en los cimientos, se descubrieron casi la totalidad de los restos del Ara, de los que se pensaba que pertenecían a un arco del triunfo en honor de Domiciano. No fue hasta veinte años después que Friedrich von Duhn, arqueólogo alemán, se aventuró a relacionar los restos hallados con el Ara Pacis.
En 1937 comenzaron las obras de recuperación del Ara con motivo del bimilenario del nacimiento de Augusto. No fue tarea fácil extraer el monumento, se usaron las técnicas más vanguardistas de la época y, aun así, la parte del podio no se consiguió sacar. Lo primero fue apuntalar la parte de los cimientos más endeble, la esquina sur del palacio. Mediante nuevos pilares de veinticuatro metros de profundidad, que por desgracia atravesaron el basamento del Ara, se reforzó esa parte. La zona de trabajo estaba a 7,5 metros bajo tierra y empantanada. Se creó un sistema de trincheras para acceder a esa profundidad y se utilizó un ramal de tuberías de anhídrido carbónico para congelar a -40°C el agua y tener unas condiciones algo menos desfavorables para la labor de extracción.
Una vez finalizados los trabajos de extracción y con algunos relieves recuperados como los que tenía el Vaticano, el 23 de septiembre de 1938 fue inaugurado el Ara Pacis Augustae por Mussolini para ensalzamiento y glorificación del régimen ante el resto del mundo.
Fuente: National Geographic
Imagen de portada: www. vroma.org
Imagen de cuerpo: CSA sites.davison.edu