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La villa romana de Vilauba, situada junto a la localidad de Camós, en Gerona, es una de las explotaciones agrarias de época romana más grandes que los arqueólogos han encontrado en la zona del noreste peninsular. Sin embargo, hasta hace poco, los investigadores tenían vedado el acceso a la mayor parte de su superficie, ya que, como se aprecia en la imagen, una carretera pasaba justo por el centro de la antigua villa. El nuevo trazado de la carretera ha permitido finalmente a los arqueólogos acometer una campaña de excavaciones integral, cuyos resultados se están dando a conocer en estos últimos días.
El primer elemento a destacar de cuantos ha descubierto el equipo de arqueólogos es el complejo termal con el que contaba la villa, una muestra de la riqueza y el lujo con el que vivían sus propietarios. Estas termas contaban con todo tipo de salas, desde piscinas de agua fría a sauna y bañeras de agua caliente, todo ello gracias a un sistema de canalizaciones de agua y aire caliente que comunicaban cada una de las estancias con unos grandes hornos de leña. Los constructores del complejo aprovecharon la suave pendiente del terreno para que las aguas fluyeran desde estos hornos, donde se calentaban, hasta las piscinas y bañeras.
Aunque la parte central de la villa data de época más antigua, el complejo termal fue añadido en el siglo II d.C., y estuvo en uso hasta el siglo IV d.C., momento en el cual la crisis económica y la inseguridad obligaron a hacer de estas explotaciones agrarias lugares más modestos. La villa, dedicada seguramente a la explotación del aceite, estuvo habitada hasta un momento indeterminado de época medieval.
Fuente: La Vanguardia
