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Pensar en pintura del finales del siglo XIX es pensar en París, en los impresionistas y sus sucesores, en juegos de luces sobre las aguas, en bailarinas de Degas y jugadores de cartas de Cézanne. Aunque muchos de estos pintores fueron rechazados por los círculos académicos de su época, en las generaciones siguientes su éxito fue tal que llegaron a eclipsar por completo a los artistas coetáneos a ellos que renunciaron a experimentar los nuevos caminos de la creación y prefirieron seguir la senda marcada desde el Renacimiento. A tal punto llegó este eclipse total, que el término "academicista" se convirtió en poco menos que un insulto para cualquier artista, sinónimo de poco atrevido, conformista y servil con los modelos. Todos aquellos pintores que siguieron las normas establecidas por las diversas academias de las bellas artes, cayeron lentamente en el olvido. De forma injusta en muchos de los casos.
Uno de estos casos de pintores poco valorados en el siglo XX que merecen una nueva aproximación a su obra es el pintor Lawrence Alma-Tadema. Este artista alcanzó una gran celebridad en su tiempo, especialmente en la Inglaterra de la reina Victoria en la que vivió una gran parte de su vida. Mientras en Francia triunfaban los experimentos visuales de los impresionistas, en Gran Bretaña Alma-Tadema lograba hacerse con los laureles de la gloria gracias a su estilo preciosista y luminoso y, lo que nos resulta más interesante a los amantes del Mundo Antiguo, con temas sacados de la historia y la mitología de Grecia y Roma. Estas pinturas de tema clásico presentan la Antigüedad desde un ingenuo punto de vista alegre y desenfadado, mostrando una vida idealizada de la aristocracia romana y griega, elementos que se aprecian en obras como "Primavera" o, una de las más célebres del autor, "Las rosas de Heliogábalo". El estilo y el gusto de Alma Tadema surgen de la evolución de la pintura historicista nacida durante el Neoclasicismo y desarrollada con profusión durante el Romanticismo. Pese a que en vida recibió una gran cantidad de galardones, premios y distinciones honoríficas, como el ser nombrado caballero por la propia reina Victoria, su obra apenas fue valorada desde el punto de vista artístico en el siglo XX.
Con el objetivo de revalorizar el universo artístico de Alma-Tadema y sus coetáneos, el Museo Thyssen de Madrid acogerá una exposición centrada en la colección del millonario mexicano Antonio Pérez Simón, en la que se mostrarán al público más de cincuenta pinturas de estos autores. Como ha declarado a la prensa Guillermo Solana, director artístico del Thyssen, la intención de esta exposición es mostrar al público que los impresionistas no agotan el panorama artístico de la segunda mitad del siglo XIX, sino que existen una gran cantidad de pintores, conocidos como "academicistas", que merecen atención pese a haber sido rechazados durante décadas. De Alma-Tadema se expondrán un total de quince obras, incluyendo "Las rosas de Heliogábalo", una representación de la decadente y sensual corte de este emperador de la dinastía de los Severos.
Fuente: El País
