Sangre de Baco

Las pugnas políticas llevan a los arqueólogos asturianos a perder su financiación americana

Sin votos (todavía)

Yacimiento arqueológico de Faro, en OviedoUna vez más en nuestro país, los enfrentamientos entre grupos políticos y los tratos de favor de unos y otros hacia determinadas empresas privadas se han saldado con la pérdida de una jugosa inversión extranjera. En esta ocasión, la esperpéntica situación ha tenido lugar en Asturias. La Universidad de Columbia, dentro de su proyecto International School of Archaeology, había previsto la financiación de dos excavaciones con un presupuesto total que rondaba los treinta mil euros. En concreto, los yacimientos beneficiados iban a ser los de Faro, en la propia Oviedo, y Siero. En el caso del yacimiento de Faro, la Universidad de Columbia ya había colaborado previamente en otras campañas, pero en esta ocasión, ante el cambio de la empresa que gestiona el yacimiento, la administración de esta institución americana ha decidido retirarse. ¿Cuál ha sido el motivo? Según el arqueólogo Alfonso Fanjul, al frente de estas excavaciones desde hace años, ha sido la entrega del yacimiento a la empresa Gescuna lo que ha levantado las suspicacias de los americanos. Gescuna es una empresa de arqueología cercana al enterno de Izquierda Unida, y su nueva concesión de estos yacimientos habría respondido, siempre según Fanjul, a una maniobra por parte del Partido Popular, al frente del gobierno, para lograr que el grupo de izquierdas se abstuviera en la votación de los presupuestos y éstos fueran aprobados. Megane Clarke, directora del International School of Archaeology, ha señalado que ni ella ni su equipo quiern verse implicados en ningún caso de favoritismo hacia una empresa privada por parte de un partido político, motivo por el cual han preferido retirarse de las excavaciones, al menos en la campaña de este verano próximo.
El segundo yacimiento, el de Siero, es un enclave que podria aportar grandes datos acerca del periodo de formación de los primeros reinos cristianos en la Península, una temática en auge en las universidades americanas. En este caso, la retirada de los fondos americanos se ha debido a que el gobierno regiuonal no ha concedido el permiso para realizar las excavaciones pese a que, según sus responsables, se presentó un proyecto sólido y viable que contaba con financiación externa más que suficiente para llevar a cabo la campaña. El arqueólogo Alfonso Fanjul ha declarado que también en este caso han sido motivaciones políticas las que han causado la negativa del gobierno.
Sean quienes sean los responsables de este dislate, lo cierto es que la arqueología española ha perdido treinta mil euros en un momento en el que las administraciones públicas han abandonado casi por completo la financiacion de cualquier excavación que no sea estrictamente necesaria. Desde las instituciones políticas se habla de la necesidad de fomentar la marca España y atraer la inversión extranjera, pero cuando los profesionales consiguen que esto sea una realidad, es la clase política la que arruina todos los esfuerzos realizados. El resultado de tanta ineptitud es que los fondos de la Universidad de Columbia, en lugar de dedicarse a formar arqueólogos en España y a fomentar la excavación de nuestro patrimonio, seran invertidos en Francia, un país en el que han encontrado una mejor acogida.

Fuente: El Comercio

Comentarios