En la localidad de Senon, en la región francesa de Lorena, un grupo de arqueólogos ha descubierto un depósito de monedas de época romana escondidas en tres recipientes bajo lo que parece que fueron estructuras habitacionales. En total se han encontrado varios cientos de piezas que datan desde finales del siglo III a los comienzos del IV d.C., un momento que sabemos que fue de cierta inestabilidad debido al caos generado por el asesinato del emperador Cómodo. Esta situación se estabilizó más tarde cuando Septimio Severo se hizo con el trono y estableció en su propia dinastía.
Pese a que las monedas están datadas en este convulso periodo, los arqueólogos no creen que su ocultamiento esté relacionado con un momento de peligro o miedo, ya que no parece que las monedas fueran depositadas de forma precipitada ni que los depósitos se crearan a toda prisa. De hecho, todo apunta a que los recipientes cerámicos donde se guardaron fueron concebidos para un ahorro o depósito a largo plazo, algo bastante infrecuente en los hallazgos de este tipo de tesoros.
El edificio bajo el que estaban las monedas sufrió un incendio a mediados del siglo IV d.C., aunque no afectó a los recipientes y la estructura fue reconstruida posteriormente y ocupada de nuevo durante alrededor de cincuenta años.
Los arqueólogos creen que este depósito de monedas pudo estar relacionado con un acantonamiento militar cercano que data de la misma época, aunque por el momento no se ha podido precisar esta relación con más detalle. Los especialistas han detallado que en esta ocasión, más que las monedas así el interés del hallazgo reside en la forma de estar depositadas y en la práctica de guardar fondos bajo tierra durante un largo periodo.