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De todas las imágenes que el Mundo Antiguo nos ofrece a los hombres de la posmodernidad, la de Esparta ha sido siempre una de las más sugerentes y de las que más éxito ha tenido entre el público general. La leyenda de los guerreros espartanos, formados desde la niñez para la batalla, entrenados para no desfallecer ante cualquier medida de sufrimiento, ha calado muy hondo en nuestra mentalidad occidental, más aún desde la popularización, gracias al cine, de la historia de Leónidas y sus trescientos espartanos combatiendo al ejército de Jerjes en las Termópilas. Desde que se extendiera la imagen de los espartanos como guerreros musculosos, nobles y sacrificados, el mito de Esparta ha encendido la imaginación de una gran cantidad de personas, dispuestas a aplicar a sus vidas los ideales de esta polis. Naturalmente, la idea de Esparta que se conoce por norma general es una versión más dulce de la que conocemos por la realidad histórica. No son muchos los que conocen instituciones como la kripteia, la costumbre de que, cada año, todos los espartanos que alcanzaban la madurez salieran al campo durante un tiempo a sobrevivir en soledad y asesinar al menos a un hilota, el colectivo al que los lacedemonios tenían sometido en régimen de práctica esclavitud. Cribada de sus aspectos más polémicos, sin embargo, Esparta es en el siglo XXI una imagen de marca que vende entre el público.
Una muestra de ello es el uso que de la antigua Esparta se hace en los deportes. En la ciudad de Madrid tendremos un ejemplo de ello el próximo dia 31 de mayo, día en el que se celebrará la Spartan Race 2014, una carrera de obstáculos que, por su dureza, parece querer reproducir el molde de la agogé, el severo sistema educativo espartano ideado por Licurgo en la Antigüedad. La Spartan Race, organizada por la empresa Reebook, ha sido catalogada por la prestigiosa revista Outside como la mejor carrera de obstáculos del mundo, posiblemente porque está adornada de una filosofía muy distinta a la del resto de competiciones de este tipo.
Como ponen de relieve los organizadores, la Spartan Race no es una carrera puntual, sino un modo de vida, un camino que fomenta la camaradería y los lazos de unión entre los participantes, ya que muchos de los obstáculos que éstos deben superar sólo pueden afrontarse mediante el trabajo en equipo. Como dice uno de sus lemas, solo puedes ir más rápido, pero en equipo llegarás más lejos. Desde este punto de vista, la imagen de Esparta no podía haber sido mejor escogida, habida cuenta de la importancia que al colectivo se daba en esta polis y la subordinación total del individuo a sus compañeros durante el combate.
La relación con la agogé espartana va más allá, pues existe dentro de la Spartan Race una mdalidad en la que pueden participar niños mayores de seis años, para que los más jóvenes puedan ir aprendiendo los valores del esfuerzo, la capacidad de superación y el trabajo en equipo. Además de niños y atletas, la Spartan Race está abierta a todo aquel que quiera cambiar su vida y convertirla en una experiencia más activa y dinámica. Sus diversos niveles de dificultad hacen que sea accesible para la mayoría, sin necesidad de tener una gran preparación física.
Todos los runners amantes de la Cultura Clásica tienen una cita con la antigua Esparta el 31 de mayo en Madrid. ¿A qué esperas para inscribirte?
Más información en la web de Spartan Race