Sangre de Baco

Redescubriendo el sur de Aragón. Los tesoros arqueológicos de Teruel

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En el s.XIX, Lorenzo Pérez Temprado, un maestro de escuela de La Puebla de Híjar ---a unos 70 km al sureste de la ciudad de Zaragoza, en la provincia de Teruel--- se fue en busca de restos arqueológicos que pudieran yacer ocultos en los alrededores de la localidad; para la expedición se anteponía llevar a alguien que conociera la materia, con lo que pidió que lo acompañara un conocido que sabía de de conservación. Y así sucedió, que encontraron un mosaico bajo la tierra campesina. Parece ser que intentaron llevárselo arrancándolo de la tierra, pero acabaron desistiendo. Pasara o no la noticia a los anales del pueblo, ni la aventura ni su descubrimiento llegaron a más, con lo que, si no el propio Pérez Temprado o alguna otra persona, la naturaleza se encargaría de volver a proteger el mosaico cubriéndolo de vegetación.

Vista de La Puebla del Híjar

Hoy en día se conoce de sobra la importancia arqueológica que tiene toda esa zona del sur de Aragón. De hecho, según cuentan, no se remontan a sólo una o dos décadas los expolios arqueológicos de particulares que, como quienes se prenden las botas y la cesta y marchan en busca de setas, se enfundan el detector de metales y se dan un paseo por la zona del Paso de la Guardia o Campo Palacio, dos de los yacimientos arqueológicos de La Puebla de Híjar. Y es que su término municipal, con unas cifras demográficas que actualmente no llegan al millar, y cuya cota más alta durante el siglo pasado se registró en la década de 1930 con menos de tres mil censados, posee un yacimiento de la Edad del Bronce (Cabezo Redondo), otro de la Edad de Hierro (Cerro Gordo), otro de época ibérica (El Castillejo de la Romana) y dos yacimientos romanos (Paso de la Guardia y Campo Palacio), sin contar las zonas limítrofes.

Según parece, el primero de los dos yacimientos romanos se corresponde con un poblado que se ha ubicado entre el I a.C. y el II d.C.; el yacimiento de Campo Palacio, por su parte, ocultaría una villa romana algo posterior, tal vez del siglo II o del III de nuestra era.

Mosaico descubierto en Cabezo Redondo
El pasado mes de abril, un vecino de la localidad informó a las autoridades de que había encontrado lo que parecía ser un mosaico en la zona de Campo Palacio. Seguidamente se adjudicó una tímida partida de 2.350€ para las labores arqueológicas de documentación y protección del lugar. Las primeras catas han desvelado un mosaico polícromo de importantes dimensiones. Los arqueólogos que dirigen las excavaciones son José Antonio Benavente y Salvador Melguizo. En su opinión, el mosaico podría pertenecer a una villa romana cuyos restos se extenderían a lo largo de mil metros cuadrados, y de la que, aun sin haber excavado todavía más allá del mosaico, se aprecian rastros de los muros de sus estancias.

Según los arqueólogos, con este hallazgo, la hipótesis de la antigüedad de los sistemas de regadío del margen derecho del Ebro se acercaría a su verificación; este sistema de regadío dataría de hace dos mil años.
Plano de la región del Bajo Martín
Y es que toda la zona del Bajo Martín (el Martín es un afluente del Ebro que discurre a lo largo de 100km por las provincias de Teruel y Zaragoza), según explicaba Melguizo, fue un fondo de inversión inmobiliaria de los residentes adinerados de Caesaraugusta y Tarraco. En la villa de La Loma del Regadío, por ejemplo, se han encontrado instrumentos para la prensa de la oliva.

Según datos publicados por el Museo de Teruel, de esta villa, la de La Loma del Regadío, en Urrea de Gaén, descubierta a mitad de los años 50, se conoce un peristilo de 25 x 3 metros "pavimentado con un mosaico de opus tessellatum y ornado en sus muros perimetrales con estucos pintados con motivos geométricos y florales". Aunque la labor arqueológica quedó algo estancada durante las siguientes décadas, desde 1997 se han llevado a cabo nueve campañas de excavación que han desvelado la estructura de la villa: a lo largo de casi 1500 metros cuadrados, veinticindo estancias repartidas entre la pars urbana (la domus de la villa) y la pars rustica (lo que hacía de la villa una residencia de corte rural). Para conocer los pormenores de la villa romana, aconsejamos visitar la página web del Museo de Teruel, donde quedan perfectamente explicadas sus partes constitutivas.

En fin, tal vez la villa que rodea el recién redescubierto mosaico de Campo Palacio esconda tantos o incluso más tesoros que su vecina, la de La Loma del Regadío.

Diario de Teruel, Enciclopedia Aragonesa, La Puebla de Híjar y Museo de Teruel

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