Simposio de NeoLatina en Würzburg. La cultura como motor económico

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Joachim Camerarius, Würzburg
Nacho Ataz | Lun, 8 Jun 2015 - 13:21
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El virtuosismo alemán se ha visto desvinculado de las bellas artes porque la cultura alemana ya posee una traza de relevancia en el ámbito de lo pragmático, y la fama busca recias estructuras antitéticas con las que trabajar. La civilización alemana ha sido blanco, en fin, de estos estereotipos, como vemos en Un, dos, tres de Billy Wilder, a pesar del trasfondo del Wilhelm Meisters de Goethe, o de toda la ingenieria romántica. En efecto, Alemania dio primero el paso hacia un Romanticismo de fundamento; pero siempre de fundamento, siempre con base y objetivos, nunca desprovisto de razón o envuelto en sinsentido, más allá de la forma. Por otro lado, es interesante comprobar cómo se relacionan las decisiones políticas y sociales y la concepción cultural en la historia alemana de la mano de Wolf Lepenies en La seducción de la cultura en la historia alemana. No me siento capaz de ahondar en el tema, porque no soy un experto, pero sí resulta atractivo intentar constatar ese paralelismo, y acabar con una cierta percepción de lo absoluto de las causas que han movido a la sociedad alemana hasta hoy a base de retroalimentar su propia esencia cultural. Joachim Camerarius Tomando como punto de partida la estrecha relación que el espíritu alemán establece entre esos dos ideales, viajamos a la ciudad de Würzburg, en Baviera, para contemplar el último exponente de esta mágica conjunción: los Symposia de Neolatina, o Neulateinische Symposia, organizados en el seno de la universidad de Würzburg, por el Instituto de Filología Clásica, y en colaboración con el Instituto Ludwig Boltzmann de estudios neolatinos, cuyo próximo evento está programado para los próximos 2, 3 y 4 de julio: el XVII Simposio NeoLatina, que pondrá sobre el tapete al humanista Joachim Camerarius, sobre el que se conversará y se conocerán los aspectos más interesantes que la historia de la cultura ha mantenido inmerecidamente ocultos. Entre las lenguas en las que se comunicarán los asistentes al simposio se encuentran dos germánicas, alemán e inglés, dos románicas, francés e italiano y, como no podía ser de otro modo, el latín. Y nos preguntamos: si el carácter fundamentalmente práctico de la investigación se une a una cultura esencialmente racional, ¿esperaríamos encontrarnos con una fuerza mayoritaria que promueve el latín en la sociedad? ¿con varios años de latín obligatorio para todos en la Secundaria? ¿con universidades en las que aún permiten defender sus tesis doctorales en una lengua muerta? ¿con concurridos Symposia de carácter oficial en los que se charla en latín sobre humanistas maltratados por la historia? Y aquí, amantes de lo hermoso y de lo armónico de la disonancia, pagamos cada vez más caro el supuesto ideal de la eficiencia. En fin, animamos desde aquí a que quienes de nuestros lectores se encuentren dentro de apenas veinticinco días en ese glorioso triángulo cultural que forman Heidelberg, Fulda y Nürnberg, se sumerjan en ese espectáculo de especificidad y pragmatismo y nos desvelen la realidad del gusto germano por lo sublime. Würzburg

Fuente: Universität Würzburg