Un grupo de arqueólogos traza un mapa de carreteras del mundo micénico

Un equipo de expertos ha trazado con ayuda de modelos digitales un posible mapa de carreteras que unían las ciudades micénicas del Peloponeso
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Carretera que unía Micenas con otros enclaves urbanos de la Edad del Bronce
Luis Manuel López | Lun, 17 Nov 2025 - 07:20
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Cuando pensamos en el mundo micénico y en la Edad del Bronce tardía en el Egeo solemos asociar este periodo con las estructuras palaciales y defensivas como la Puerta de los Leones de Micenas o con los archivos de tablillas escritas en Lineal B traducidas a mediados del siglo XX. Sin embargo, el mundo micénico tuvo una riqueza y una complejidad enormes que los arqueólogos e historiadores solo han empezado recientemente a desentrañar en su justa magnitud gracias al uso de nuevas tecnologías.

El última gran avance que ha salido a la luz pública ha sido la reconstrucción de un mapa con las principales carreteras usadas por los micénicos durante el tiempo en el que su civilización se mantuvo en pie. El equipo liderado por Christopher Nuttall ha publicado un artículo al respecto en el Journal of Archaeological Sciencie en el que muestran cómo las herramientas digitales les han ayudado a trazar este mapa de antiguas carreteras con una increíble precisión. 

Estas herramientas unen los datos ofrecidos por las excavaciones arqueológicas con análisis de costes humanos para recorrer un territorio, dando como resultado una propuesta de cuáles habrían sido los caminos más lógicos y sencillos de seguir para moverse entre dos puntos en la geografía de la Edad de Bronce. En concreto, han aplicado esta técnica a tres segmentos de carreteras micénicas, todas ellas en el Peloponeso y uniendo regiones como Micenas, Epidauro y Mesenia. 

Con el mapa trazado, los arqueólogos han podido hacer experimentos digitales para calcular cuanto se habría tardado en recorrer una determinada distancia a pie o en un vehículo de ruedas con diferentes tipos de carga. Parecer ser que los micénicos supieron elegir casi a la perfección las rutas que resultaban más eficientes para el transporte rodado, una muestra de la importancia que tuvo el comercio terrestre para esta civilización. Solo en algunos casos puntuales optaron por el trazado más adecuado para una ruta a pie. 

Pese a los espectaculares resultados, el propio Chritopher Nuttall se muestra prudente y afirma que estos modelos tienen un amplio margen de error, por lo que deben ser alimentados constantemente con cada hallazgo arqueológico real para que sus conclusiones sean lo más certeras posibles. Para él, las excavaciones físicas han de ser la base de todos los estudios, mientras los modelos digitales, cada vez más en agua gracias a la inteligencia artificial, han de estar supeditados a estos en todo momento. 

Sea como sea, este tipo de estudios muestran cómo estaban conectados por tierra los diferentes enclaves micénicos y la importancia que tuvo el comercia entre ellos, ofreciendo un nuevo matiz para una sociedad a la que se ha vinculado con la guerra de forma casi exclusiva.