El yacimiento de Itálica, en la localidad de Santiponce, a escasa distancia de Sevilla, es uno de los más significativos del sur de la Península Ibérica por la buena conservación de algunos de sus monumentos como diversas casas señoriales y, ante todo, su anfiteatro. Itálica fue fundada a finales del siglo III a.C., lo cual la convierte en uno de los primeros asentamientos romanos de la Península y en uno de los principales focos de romanización de todo el valle del Guadalquivir. Itálica fue una ciudad próspera en la que nacieron importantes personalidades, como el emperador Adriano, y es hoy un punto de atención turística de primer orden.
Por desgracia, en estos días Itálica ha saltado a las noticias por algo más que su valor patrimonial. El pasado 8 de agosto en la franja central de la tarde, las horas de más calor del día, se declaró en el recinto arqueológico un incendio que puso en alerta a los servicios de bomberos de Sevilla y de todas las localidades de los alrededores. Aunque las primeras imágenes hicieron temer por la integridad del patrimonio arqueológico, así como por las viviendas cercanas al yacimiento, el incendio pudo ser controlado y en unas horas las autoridades informaron de que no había peligro alguno.
Responsables del recinto arqueológico se personaron en él para comprobar si el fuego había causado daños a alguno de los restos conservados. Por el momento no se ha informado de que las llamas hayan afectado al yacimiento en este sentido por lo que se deduce que no se ha producido daño alguno.
Desde el ayuntamiento de Santiponce se ha declarado que llevaban tiempo informando a las autoridades pertinentes de la peligrosa situación de los pastos secos y la acumulación de matorrales muy inflamables, pero que estos avisos cayeron en saco roto y nadie intervino para sanear la zona y alejar el riesgo de incendio.
Esa misma noche la Consejería de Cultura informó de que las visitas a Itálica así como todas las actividades culturales programadas en el recinto seguirían con normalidad desde el día siguiente.