Un tesoro escita de opio y cannabis

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Nico | Noticia | 1/06/2015 - 12:07Comenta

Vaso de viejo matando a jovenUn tesoro descubierto hace unas semanas en un Kurgán situado en las montañas del Cáucaso, al sur de Rusia, ha revelado nueva información sobre el pueblo escita. Poco sabemos de estos fieros guerreros nómadas que aparecen durante la antigüedad clásica. Heródoto en sus Historiae ya recoge algunos cuentos e información sobre los escitas. Pero aparte del testimonio del de Halicarnaso, poco más sabemos. Anton Gass, arqueólogo de la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano en Berlín afirma que un descubrimiento de este calibre se da una vez cada cien años. Entre los objetos del tesoro hay vasijas de oro en las que se han hallado restos de opio y cannabis.

En realidad, se conoce la existencia de este Kurgán llamado Segileevskoe-2 desde 2013, cuando el arqueólogo Andrei Belinski comenzó a excavarlo para despejar el camino para un proyecto de red eléctrica. Desde esa fecha hasta nuestro días se ha seguido excavando la cueva en secreto para protegerla de posibles saqueadores. A las pocas semanas del comienzo de la excavación, el equipo de Belinski dio con una gruesa capa de arcilla. Tras atravesarla encontraron una cámara rectangular forrada con pesadas piedras. En el interior esperaba un tesoro de oro de hace unos 2.400 años. El tesoro contiene dos vasos, tres tazas, un anillo y tres brazaletes.

Lo curioso fue el hallazgo de un residuo negro dentro de los vasos, que tras el estudio por parte de unos criminólogos de Stavropol, dio positivo en cannabis y opio. Heródoto dejó constancia de que los escitas utilizaban una planta para producir humo “que ningún baño de vapor en Grecia puede superar…transportados por el vapor ellos gritan en voz alta”. Belsinki y Gass consideran, debido al tipo de residuo, que los escitas utilizaron estos vasos para cocer algún tipo de brebaje con opio que bebían mientras en las cercanías quemaban cannabis. Gass asegura, sin aparentes argumentos, que “ambos fármacos eran usados simultáneamente sin ningún tipo de duda”.

Pero más información nos da sobre el pueblo escita los relieves de sus vasos. Mientras que uno de los vasos aparece decorado con animales mitológicos, una suerte de caballos alados, en el otro aparece un hombre mayor asesinando a unos jóvenes. Gracias al relieve podemos observar las ropas, armas y peinados de los escitas. Gass opina que el episodio que narra el vaso es el de las Guerras Bastardas, suceso del que Heródoto dejó constancia. Según el historiador griego los hombres escitas se fueron a hacer la guerra contra la vecina Persia durante 28 años. A la vuelta encontraron que sus tiendas eran habitadas por jóvenes, los hijos de las solitarias mujeres escitas y los esclavos. Despertada la ira de los guerreros, acabaron con todos los bastardos. Quizás este episodio tuvo tanta importancia que fue grabado en oro. Por otro lado Belsinki piensa que puede representar algo tan natural como una lucha de poder tras la muerte de un rey o gobernante. Dejando de lado el hecho que en sí representa, podemos observar gracias al tesoro descubierto el tipo de arte, bien logrado, del pueblo escita, su vestimenta y armamento, y algunas de sus costumbres.

Por desavenencias políticas la excavación se encuentra parada en estos instantes. Se espera poder continuar pronto y seguir desenterrando nuevos objetos que nos ayuden a comprender la cultura de estos guerreros nómadas llamados escitas.

Fuente: National Geographic.
Imagen: The history blog.

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