Sangre de Baco

Una basílica neopitagórica en el corazón de Roma

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La basílica neopitagórica de Roma

En 1917, las obras de construcción de una nueva vía férrea entre Roma y Nápoles por un tramo que discurría junto a la llamada Porta Maggiore condujeron al descubrimiento de uno de los edificios más singulares de cuantos nos ha legado la Urbe: la conocida como basílica neopitagórica. El recinto, de plata basilical y muy semejante a las primeras iglesias cristianas, tiene tres naves y está decorado con todo tipo de frescos que presentan escenas mitológicas, desde Medea y Jasón a varias representaciones de héroes del ciclo troyano. Según los especialistas, estas pinturas no sólo tenían una función ornamental, sino que resultaban fundamentales en los diversos pasos de iniciación en el pitagorismo que se realizaban en el interior de la basílica.

Por desgracia, no es mucho lo que sabemos acerca de los ritos mistéricos que los pitagóricos practicaban en estos recintos, por lo que gran parte de lo que hemos deducido se basa en meras suposiciones. Las fuentes son muy parcas en datos debido al carácter secreto que tenían estos ritos, un secretismo que los iniciados solían respetar. Este tipo de cultos estaban muy extendidos en la Roma de los Julio-Claudios, época en la que se ha fechado la basílica, pues llenaban el vacío que la cada vez más desgastada religión oficial de Roma ya no alcanzaba a cubrir.

Según el historiador francés J. Carcopino esta basílica habría sido propiedad de Statilio Tauro, noble romano que en tiempos del emperador Claudio fue acusado de brujería tras enemistarse con Mesalina, esposa de Claudio. Statilio Tauro acabó suicidándose para evitar que los bienes de su familia fueran confiscados. Aunque la relación de la basílica neopitagórica con los Statilio Tauros es aceptada por otros historiadores, lo cierto es que señalar que el citado noble era el propietario del edificio supone forzar unas fuentes que no son en absoluto claras al respecto, por lo que muchos otros especialistas niegan esta posibilidad.

La estructura de la basílica resultó severamente dañada por las filtraciones de agua y las vibraciones procedentes del tráfico rodado y los trenes de la superficie. Por este motivo, el gobierno italiano decidió cerrarla para proceder a unas obras de restauración y afianzamiento de las estructuras. Finalmente, la basílica ha sido abierta al público de nuevo, pudiendo realizarse visitas guiadas en las que un especialista cuenta a los visitantes el proceso de iniciación de los fieles del pitagorismo.

Fuente: ABC

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