Un arqueólogo afirma que Alba Longa nunca existió

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Los Montes Albanos en la actualidad

La ciudad de Alba Longa forma parte de la historia mítica de Roma. Una comunidad fundada por Ascanio, el hijo de Eneas, que deseaba tener su propia urbe al margen de Lavinio y de su padre. Una ciudad, por tanto, que reunía a las poblaciones latinas y a los exiliados troyanos. Una ciudad en la que muchas de las familias aristocráticas romanas de época histórica situaban su cuna. Según los relatos de Tito Livio y Dioniso de Halicarnaso, Alba Longa creció, próspera y poderosa, hasta hacerse con la hegemonía en el lacio. Fue en Alba Longa donde nacieron los gemelos Rómulo y Remo, que tras una infancia como proscritos regresaron para devolver el trono a su abuelo y fundaron la ciudad de Roma. De este modo, Roma sería hija de Alba Longa, una filiación que no impidió que generaciones después, bajo el reinado de Tulo Hostilio, los propios romanos decidieran acabar con la hegemonía albana destruyendo la ciudad y obligando a la población a mudarse a su propio pomerium. Los albanos se integraron con los romanos y gozaron de todos los derechos de ciudadanía, pero su ciudad, en ruinas, cayó en el olvido.

Muchos han sido los arqueólogos que han intentado encontrar esta mítica ciudad, considerando que la falta de restos materiales se debe bien a que la destrucción por parte de Roma fue sistemática, bien a que Alba Longa nunca fue una ciudad en sentido estricto sino una comunidad preurbana de tipo disperso. Frente a estos arqueólogos e historiadores, que han llegado a proponer hasta quince lugares en los que podría ubicarse la ciudad de Alba Longa, Franco Arietti, de la Superintendencia Arqueológica propone una tesis mucho menos romántica: Alba Longa nunca existió. Arietti ha llegado a esta conclusión estudiando la Via Sacra, un camino de fuerte componente religioso en época histórica que unía la ciudad de Roma con algunos de los centros de culto más importantes del Lacio en los Montes Albanos. Para este arqueólogo, este espacio, el de los Montes Albanos, era un lugar sagrado en el que nunca se pudo haber alzado una ciudad. Los restos que se han encontrado en este área corresponderían a edificios de culto o a viviendas muy puntuales, pero nunca a una ciudad.

¿De dónde procede entonces el mito de Alba Longa? Según Arietti, los romanos habrían construido un importante aparato mitológico en tiempos de las Guerras Púnicas, cuando la necesidad de afianzar su hegemonía sobre otros pueblos les empujó a crear un pasado mítico que les entroncara con las principales sagas épicas griegas. Fue entonces cuando los romanos comenzaron a difundir la idea de que eran descendientes de los troyanos de Eneas, una estirpe de gran prestigio que les permitía presentarse en pie de igualdad con con púnicos y griegos. La ciudad de Alba Longa fue una construcción mítica para entroncar a Eneas, del que se decía que había muerto en Lavinio, con Rómulo y Remo, procedentes de una tradición local mucho más antigua.

Fuente: Corriere della Sera

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