El incendio de Roma en tiempos de Nerón y la primera persecución de los cristianos

A pesar de que de forma tradicional se ha acusado al emperador Nerón de incendiar Roma para inspirarse en la composición de una de sus obras, las investigaciones más series acerca del incendio demuestran que el emperador no tuvo nada que ver con él.
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El incendio de Roma en época de Nerón por Robert Hubert
Luis Manuel López | Mar, 18 Nov 2025 - 10:14
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El gran incendio de la ciudad de Roma durante el gobierno de Nerón es uno de los episodios históricos que más especulaciones y teorías han generado a lo largo de milenios, muchas de ellas sin base histórica alguna. Durante siglos, cuando alguien menciona a Nerón, la primera imagen que viene a la mente es la de un emperador loco tocando la lira y contemplando las llamas mientras su ciudad se convertía en cenizas. Una imagen esta a la que el cine ha contribuido en gran medida. ¿Pero fue Nerón realmente quien prendió fuego a Roma con sus propias manos, o al menos dio la orden? ¿O fueron los cristianos, como se dijo después, los verdaderos culpables? ¿O estamos ante uno de los muchos incendios fortuitos que afectaban a Roma cada cierto tiempo? Vamos a desentrañar lo que pasó aquellos terribles días del año 64 d.C., separando los hechos comprobados de las leyendas que se han ido acumulando con el tiempo.

¿Qué fue el gran incendio de Roma y cuándo ocurrió?

Despertar en medio de la noche con el olor a humo y el crepitar de las llamas cercanas era uno de los mayores temores que tenían los ciudadanos romanos. Y eso fue exactamente lo que vivieron miles de romanos la noche del 18 al 19 de julio del año 64. Este desastre fue uno de los peores que golpeó a la ciudad antigua, y para entonces Nerón ya llevaba unos diez años en el poder. La fecha del 19 de julio quedó grabada a fuego en la memoria de los romanos. No fue solo un incendio más; fue el momento en que todo cambió: la apariencia física de Roma, la reputación de Nerón, y el destino de los primeros cristianos que vivían en la capital del imperio. Miles de familias lo perdieron todo, barrios enteros quedaron reducidos a escombros humeantes, y la ciudad que conocían desapareció para siempre.

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Busto de un joven Nerón

¿Cómo empezó el incendio según los historiadores romanos?

Si le preguntas a los historiadores antiguos, especialmente a Tácito (la fuente más fiable de aquella época), dicen que todo empezó cerca del Circo Máximo. En esta zona de la ciudad, había puestos de comerciantes que vendían de todo, incluidos aceites y materiales que prenden con facilidad. Tácito cuenta en sus "Anales" que el fuego comenzó precisamente ahí, y con el viento de verano, fue como echarle gasolina a una hoguera. Tácito nunca dice directamente "Nerón lo hizo", pero, dentro de su línea habitual de rechazo a lo que representaban los emperadores Julio-Claudios, tampoco lo descarta del todo.

Tenemos además a Suetonio y Dion Casio, que fueron mucho menos sutiles y ellos sí señalaron a Nerón con el dedo. Por supuesto, hay que tener en cuenta que estos autores no eran precisamente fans del emperador, sino que son los responsables de todas las leyendas y acusaciones que se han vertido contra él a lo largo de dos milenios. Los historiadores de hoy en día miran estos relatos con cierto escepticismo, pues está más que demostrado que la intención de ambos no era la de reconstruir un relato histórico fidedigno. 

¿Qué extensión tuvo el fuego y cuánto duró la catástrofe?

El fuego se extendió como la pólvora - seis días de infierno puro, y cuando todos pensaban que ya había terminado, se añadieron tres días más de llamas. De los catorce distritos que componían Roma, diez quedaron afectados. Tres de ellos, completamente borrados del mapa; siete más, gravemente dañados. Alrededor del 70% de la ciudad quedó afectada. Templos milenarios, monumentos que habían estado ahí desde los tiempos de Rómulo, casas de familias patricias, todo se fue al garete.

Por supuesto, la peor parte se la llevaron los barrios populares, donde las casas estaban pegadas unas a otras y construidas principalmente con madera, adobe y materiales muy inflamables. Era como un dominó en llamas: caía una y arrastraba a todas las demás. Roma no estaba preparada para un incendio de estas magnitudes. No había bomberos públicos más allá de los escasos vigiles que se dedicaban a la seguridad en las calles, y el entramado urbano estrecho y enrevesado hacía imposible organizar una defensa efectiva contra las llamas.

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Nerón observando el incendio de Roma por Karl von Pilot

¿Por qué el 19 de julio del año 64 quedó marcado en la historia de la antigua Roma?

El 19 de julio del año 64, miles de personas sin techo lo perdieron todo de la noche a la mañana. Además, miles de obras de arte quedaron perdidas para siempre. Curiosamente, esta fecha casi coincidía con otro incendio importante que había ocurrido durante el reinado de Augusto. Para los romanos supersticiosos (que eran la mayoría), esto no podía ser casualidad. Los dioses estaban enviando un mensaje, o al menos eso creían. Durante generaciones, los romanos realizaron rituales en esta fecha, intentando que los dioses no volvieran a castigarlos con algo parecido.

¿Qué papel tuvo Nerón en el incendio de Roma según las fuentes históricas?

Las fuentes antiguas no se ponen de acuerdo acerca de la responsabilidad de Nerón en el incendio. Como hemos dicho, el historiador Tácito, nuestro autor más prudente, intenta mantenerse neutral, mientras que Suetonio y Dion Casio sí señalan directamente a Nerón. El problema es que todos estos escritores vivieron después de Nerón, cuando su memoria ya había sido oficialmente condenada y no había posibilidad alguna de recabar fuentes directas. Es como intentar saber la verdad sobre alguien preguntándole solo a sus enemigos.

Los rumores sobre la culpabilidad de Nerón empezaron casi inmediatamente después del incendio. La gente murmuraba en las tabernas, en los baños públicos, en todas partes. Y es que Nerón ya tenía mala fama entre muchos romanos. Su comportamiento extravagante, sus apariciones públicas como actor y músico (algo impensable para un emperador respetable), todo esto hacía que la gente estuviera dispuesta a creer lo peor de él.

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Los remordimientos de Nerón por John William Waterhouse

¿Es cierto que Nerón tocaba la lira mientras Roma en llamas ardía recordando la caída de Troya?

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Cartel de la película Quo Vadis con Nerón tocando la lira mientras arde Roma

La población occidental tiene grabada la imagen de Nerón con su lira, cantando mientras Roma se convertía en un brasero gigante. Es una escena tan cinematográfica que parece sacada de Hollywood... y de hecho así ha sido, al menos en parte. El testimonio de Tácito menciona que corrían rumores de que Nerón aprovechó para inspirarse y cantar sobre la caída de Troya, estableciendo paralelos poéticos entre ambas tragedias. Suetonio va más allá y dice que el emperador se puso su mejor toga de artista y empezó a cantar "La Destrucción de Ilión" desde una torre alta.

Sin embargo, a muchos historiadores actuales esta escena les parece demasiado teatral como para ser real. Nerón efectivamente tenía pretensiones artísticas y le encantaba actuar (para horror de los senadores romanos), pero ¿de verdad iba a ponerse a cantar mientras su capital ardía? Parece más bien propaganda negra de sus enemigos. 

Según cuenta Tácito, el emperador de hecho hizo cosas para ayudar a los damnificados, abrió edificios públicos para albergar a la gente, trajo comida de las provincias... pero nada de esto sirvió para limpiar su imagen. Los rumores seguían y seguían. Y entonces Nerón tomó la decisión fatal de culpar a los cristianos. Incluso Tácito, que no sentía ninguna simpatía por los cristianos, pensó que la persecución fue excesiva e injusta. Es revelador que alguien que no apreciaba a los cristianos considerara que el castigo fue desproporcionado.

¿Dónde estaba el emperador Nerón cuando comenzó el fuego?

Este detalle es crucial y bastante revelador. Según Tácito, que es nuestra fuente más creíble, Nerón estaba descansando en Antium (hoy Anzio), a unos 50 kilómetros de Roma. Tenía allí una villa preciosa junto al mar donde le gustaba escaparse del calor del verano romano. Si esto es cierto, sería raro que hubiera ordenado personalmente prender fuego a la ciudad estando tan lejos. 

Dicen que Nerón solo volvió corriendo a Roma cuando se enteró de que las llamas amenazaban su propio palacio en el Palatino. Algunos lo interpretan como "solo le importaban sus propiedades", otros como una reacción natural al enterarse de la magnitud del desastre. Suetonio, siempre dispuesto a meter el dedo en la llaga, sugiere que tal vez Nerón sí estaba en Roma, observando todo desde una colina como si fuera un espectáculo. Pero ya sabemos que Suetonio no era precisamente objetivo cuando se trataba de Nerón.

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El incendio de Roma en época de Nerón por Robert Hubert

¿Por qué se se dijo que era culpa de los cristianos el incendio y cómo fue la primera persecución contra el cristianismo en Roma?

Es una realidad histórica: cuando necesitas un culpable y rápido señalas al grupo más identificable y menos popular del barrio. Y eso eran exactamente los cristianos en la Roma del siglo I. Nerón necesitaba desesperadamente desviar la atención de los rumores que lo señalaban a él, y estos seguidores de un profeta judío ejecutado hacía unos treinta años eran el blanco perfecto.

Los cristianos ya eran vistos con malos ojos por varias razones. No participaban en las ceremonias religiosas públicas, se reunían en secreto, hablaban de comer el cuerpo y beber la sangre de su líder, y para colmo, se negaban a adorar al emperador como un dios. En una sociedad tan tradicional como la romana, esto era prácticamente pedir que te señalaran con el dedo cuando algo malo pasara. Esta fue la primera vez que el Imperio Romano persiguió sistemáticamente a los cristianos, estableciendo un precedente que duraría siglos y que reaparecería de forma intermitente.

¿Cómo utilizó Nerón a los cristianos como chivos expiatorios?

La estrategia de Nerón fue diabólicamente efectiva. Y Tácito nos cuenta que la táctica funcionó, al menos al principio. Parte de la población, furiosa por la pérdida de sus hogares y seres queridos, dirigió su ira hacia estos extraños religiosos. El propio Tácito, a pesar de criticar a Nerón, describe a los cristianos como practicantes de una "superstición perniciosa". Si incluso los intelectuales romanos pensaban así, imagínate cómo los veía el ciudadano promedio. El movimiento de Nerón fue brutal pero inteligente: tomó un grupo ya excluido y lo transformó en el enemigo público número uno.

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Las antorchas de Nerón pintado por Siemiradzki