El yacimiento de Obulco, en la localidad jienense de Porcuna, ha ofrecido a los arqueólogos el que es uno de los hallazgos más importantes de la región en las últimas décadas: un molde de piedra para acuñar moneda que, tras ser analizado, ha resultado ser el más antiguo de cuantos se han documentado en la Península Ibérica. Los responsables de estos primeros análisis han sido los especialistas del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica y del Departamento de Geología de la Universidad de Jaén, y todos han coincidido en señalar el enorme aporte que esta pieza supone para reconstruir la historia de la región.
El objeto en cuestión es la mitad de un molde doble con el que se fabricaban los llamados cospeles, la materia bruta con la que después se acuñaban las monedas definitivas. No es muy habitual encontrar este tipo de objetos en su contexto arqueológico, por lo que puede ofrecer mucha información acerca de la producción monetaria en el sur de la Península en los primeros tiempos de la presencia romana.
Este molde en concreto se utilizaba para acuñar ases de bronce, la moneda de menor valor de cuantas estuvieron en circulación en el mundo romano. La introducción de la moneda romana en la Bética supuso un paso esencial en la integración de esta región en la red de relaciones comerciales y políticas de Roma, y fue crucial para que los intercambios de productos en el interior del Imperio se realizaran con fluidez.
La pieza ha sido encontrada junto a la muralla de la ciudad, dentro de un edificio del siglo I a.C. que solo se ha excavado de forma parcial. Su aparición demuestra que Obulco fue un centro de producción monetaria de importancia ya desde los últimos tiempos de la República romana, y que en consecuencia fue un núcleo de irradiación de las formas culturales romanas en toda la región del Alto Guadalquivir.
Sabemos por las fuentes que Obulco fue un centro de especial importancia para las operaciones militares en la zona, y que al estallar la guerra civil entre César y Pompeyo tomó partido por los cesarianos y acogió a sus legiones antes de la decisiva batalla de Munda. A diferencia de otras ciudades romanas, Obulco tuvo un desarrollo continuado durante la Edad Media y Moderna, dando lugar a la actual ciudad de Porcuna.