Aunque no se encuentra entre las ciudades micénicas más conocidas ya que su historia posterior eclipsó esta etapa, Atenas fue durante la edad del bronce un importante núcleo urbano que desarrolló construcciones monumentales y controló toda la región del ática. Como ocurrió en toda la historia de la ciudad, el corazón de la Atenas micénica fue la colina de la acrópolis, pero el desarrollo urbano posterior, con acontecimientos como los grandes programas urbanísticos de tiempos de Pisístrato o Pericles o la destrucción a manos de los persas hicieron que los restos micénicos fueran destruidos en su práctica totalidad.
La acrópolis de Atenas conserva sin embargo un interesante Muro de la edad del Bronce en la parte este de la Acrópolis, un monumento que, como es lógico, apenas llama la atención frente a la impresionante mole del Partenón y al atractivo del moderno museo. Para poner en valor estos restos, el Ministerio de Cultura de Grecia ha lanzado un proyecto de restauración de este muro micénico que se plasmará en una nueva ruta para los visitantes con puntos de información acerca de este periodo de la historia de Atenas. El objetivo es mostrar que la Acrópolis es un espacio mucho más complejo de lo que muchos suelen pensar y que su historia comienza mucho antes de la llegada de Pericles y la construcción del templo de Atenea.
Durante mucho tiempo esta zona del muro micénico ha estado incluso cerrada al público y se ha usado para almacenar restos arquitectónicos de diferentes épocas. En estos momentos ya se está habilitando la zona y haciendo los primeros trabajos de análisis por medio de fotografías aéreas de hechas por el Instituto Arqueológico Alemán en Atenas.
Este muro micénico ha sido datado entre el 1300 y el 1200 a.C., periodo de esplendor de esta cultura en toda la Hélade. Se levantó haciendo uso de enormes sillares de un modo muy semejante al que vemos en otros muros más conocidos de este periodo, como las murallas de Micenas. Estas murallas servían para proteger el palacio que estaba en el interior de la Acrópolis y estuvieron en uso durante siglos, al menos hasta bien entrado el periodo arcaico.