Desde su creación en 1945, la UNESCO ha sido la gran herramienta de la ONU para luchar contra la guerra y la desigualdad por medio de la cultura, la educación y la ciencia. Actualmente, la UNESCO cuenta con 195 estados miembros y desde su sede en París y sus múltiples delegaciones en todo el mundo lleva ocho décadas promoviendo la alfabetización y luchando por la defensa del patrimonio cultural y ambiental con iniciativas como la Lista de Patrimonio Mundial, que recoge los monumentos y espacios que más han contribuido a la creación de una cultura humana global. La Lista tiene en la actualidad un total de 1248 bienes reconocidos.
El pasado 12 de julio, el Comité encargado de la revisión y elaboración de la Lista de Patrimonio Mundial anunció que por fin habían llegado a la decisión de incluir seis de los grandes palacios minoicos de Creta: Cnosos, Festos, Malia, Zominthos, Zakros y Kydonia. La inclusión de estos espacios tan importantes en nuestro conocimiento de la cultura de la Edad de Bronce ha sido un reconocimiento a los esfuerzos y la labor de los diversos poderes públicos en Grecia para su correcta excavación, musealización y protección.
Los palacios minoicos son sin duda el gran símbolo de esta civilización que floreció en Creta y las islas del Egeo en los primeros siglos de la Edad del Bronce y que colapsaron por desastres naturales relacionados con la explosión de la isla de Santorini. Estos palacios eran centros administrativos que contaban con almacenes, zonas religiosas, habitacionales y archivos en los que se han encontrado tablillas con escritura en Lineal A y Lineal B. Muchos de ellos han conservado pinturas murales que se han convertido en nuestra principal fuente de información para conocer la cultura minoica en sus diferentes aspectos.
La ministra de Cultura de Grecia, Lina Mendoni, ha hecho públicas unas declaraciones en las que resalta la importancia que tiene este reconocimiento por parte de la UNESCO, ya que los palacios minoicos no son simplemente antiguas unidades de administración política y económica en ruinas, sino un testamento vivo de la herencia que hemos recibido de tiempos remotos.
El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, se ha sumado al agradecimiento y las muestras de alegría, señalando la importancia que el mundo minoico tuvo para establecer las raíces del mundo occidental en aspectos como la estética. El dignatario ha hecho referencia a dos mitos griegos, el rapto de Europa por Zeus y el hilo de Ariadna, para afirmar que hoy han vuelto a la vida y están de plena actualidad gracias a la decisión de la UNESCO.