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En un mundo cada vez más sumido en el neoliberalismo, las implacables leyes del mercado parecen dominarlo todo, sin detenerse ante criterios humanos o culturales. El último ejemplo de este voraz avance de la ética del dinero lo hemos encontrado en la prensa turca. Una agencia inmobiliaria ha puesta a la venta un terreno de costa junto a la ciudad de Bogaziçi por un valor aproximado de ocho millones de euros. Hasta aquí nada extraño, un simple negocio inmobiliario de alto presupuesto como los centenares de miles que se hacen en todo el mundo cada día. Sin embargo, esta oferta en concreto esconde unas características especiales. Los terrenos puestos a la venta son en realidad un yacimiento arqueológico con los restos de la antigua ciudad griega de Bargilia, enclave célebre en la Antigüedad tanto por ser la patria del filósofo Epicuro, como por su participación en numerosas guerras, como la del Peloponeso como parte de la Liga de Delos. Bargilia fuer además un importante punto estratégico en las campañas contra Grecia de Filipo II de Macedonia y contra Persia de su hijo Alejandro. Una ciudad que mantuvo su importancia y su pujanza durante toda la época helenística, y que, se decía, había sido fundada por el mismo Aquiles. Una ciudad, en definitiva, con una larga historia de milenios que ahora se vende por un puñado de millones.
El anuncio de la agencia inmobiliaria no sólo no trata de ocultar que los terrenos ocultan una enorme riqueza arqueológica, sino que juega con ello como un valor añadido. Como se dice en el anuncio, el comprador podré disfrutar de los restos de un anfiteatro romano, unas termas, diversos templos paganos, así como una necrópolis bizantina. Las asociaciones de arqueólogos de Turquía ya han dado la voz de alarma ante la posibilidad de que un enclave que oculta tales riquezas patrimoniales pueda ser puesto a la venta de forma libre. Por el precio que se pide por ella, ocho millones de euros, es de suponer que acabaría en manos de una empresa constructora que podría convertir este espacio en un resort turístico de los muchos que salpican ya las costas de Turquía. Por este motivo, se han alzado muchas voces desde círculos académicos y culturales que piden al gobierno turco la expropiación inmediata de estos terrenos. La legislación turca, por desgracia, sólo contempla expropiar terrenos que alberguen yacimientos que ya estén siendo excavados o que formen parte de un proyecto de investigación definido, requisitos que no cumple la ciudad de Bargilia. Una vez más, la falta de presupuesto destinado a la protección e investigación del patrimonio y una legislación permisiva con ls grandes empresas constructoras e inmobiliarias, están poniendo en riesgo la conservación de un enclave arqueológico único que puede acabar convertido en un hotel de lujo o una urbanización de apartamentos de playa.
Fuente: El Mundo