En el dolor y en la desgracia, la muerte no resulta una tortura, sino el descanso de las penas.
De Catilinae coniuratione LI, 20
No serías más insensato que si llevaras leña al bosque
Sátiras I, 10, 34
Irá, irá a donde quieras el que perdió su cartera
Epístolas II, 2, 39-40