Pues ser honesto es deber del poeta, no de sus versos
Carmina, XVI
No vemos las alforjas que cuelgan de nuestra espalda
Carmina, XXII
No moriré del todo, y gran parte de mí escapará a Libitina
Odas III, 30, 6-7
No estás obligado a jurar lealtad a las palabras de ningún maestro
Epístolas I, 1, 14