Sangre de Baco

"Imperium Maris", de Arturo S. Sanz

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Luis Manuel López | Literatura | 3/05/2021 - 09:12Comenta

Imperium Maris, Arturo S. SanzExiste una idea muy consolidada acerca de la relación de los romanos con el mar: Roma nunca fue un pueblo de vocación marinera. La Urbe que se convirtió en cabeza de un Imperio gracias al poder de sus ejércitos de tierra sólo se lanzó a los mares cuando no le quedó más remedio, y lo hizo siempre de forma improvisada y sin verdadero interés en desarrollar una auténtica hegemonía en las aguas.

El libro “Imperium Maris”, de Arturo S. Sanz, surge precisamente para luchar contra este tópico y demostrar de forma definitiva que la relación de Roma con los mares no sólo fue intensa desde sus mismos orígenes sino que respondió a una cuidada planificación que fue cambiando a lo largo de los siglos. El autor consigue su objetivo de forma sobrada, y lo hace además demostrando una capacidad magistral para construir un relato historiográfico al alcance de todos los públicos y un dominio absoluto de lo que debe ser una obra de divulgación. No nos quedamos cortos si afirmamos que si en lugar de apellidarse el autor Sánchez Sanz tuviera un apellido anglosajón y escribiera sus libros en inglés estaríamos ante un fenómeno de ventas a nivel mundial comparable con Goldsworthy o cualquiera de sus homólogos. Ya en su obra anterior, "Pretorianos", cuya reseña hicimos también, el autor demostró que tenía un don para la divulgación; "Imperium Maris" confirma este hecho.

“Imperium Maris” es un libro que tiene vocación de enciclopedia. Hay pocos temas relacionados con el hilo conductor principal que no se toquen en sus páginas, aunque sea de forma superficial. Esto, que es uno de las principales virtudes del libro, puede convertirse también en uno de sus pocos defectos, ya que la abundancia de datos que presenta es tal que puede abrumar al lector que trate de enfrentarse a él de principio a fin como si se tratara de un libro ordinario. Por supuesto, puede acometerse su lectura de esta forma, pero los menos versados harían bien en dosificar las páginas o seleccionar las partes que lee cada vez. Desde luego, “Imperium Maris” no es uno de esos libros que uno olvida al pasar la última página, ya que está llamado a permanecer en nuestras estanterías como libro de consulta y puerta de entrada para todo aquel que quiera profundizar más en temas concretos relacionados con Roma y el mar.

El libro está dividido en dos partes muy marcadas. La primera de ellas, con el título “Roma marítima” aborda desde múltiples puntos de vista la relación de los romanos y su cultura con las aguas. Tienen cabida aquí desde los elementos religiosos, el análisis de las fuentes, la cartografía, los espectáculos acuáticos, las infraestructuras portuarias de Roma y sus colonias… Especial mención tenemos que hacer al estudio técnico de los tipos de naves empleadas no sólo por Roma sino por la mayoría de los pueblos de la Antigüedad. La erudición que demuestra el autor en este punto es sencillamente abrumadora.

La segunda parte, titulada “Imperium Maris”, como el propio libro, es un estudio cronológico del desarrollo de las flotas de Roma desde los primeros pasos en tiempos de la Primera Guerra Púnica hasta la desaparición de la hegemonía romana en los mares ya durante el Bajo Imperio. En esta parte tal vez resulte un tanto desigual el espacio que se dedica a las Guerras Púnicas frente a las páginas que abordan la cuestión de las flotas de época imperial, sobre la que se pasa de forma más superficial. Aunque puede resultar algo decepcionante para el amante de los siglos centrales y finales del Imperio, el lector que busque más información acerca de las guerras navales durante la República desde luego va a encontrar aquí un pozo sin fondo de información, datos y fuentes.

Tenemos que mencionar también los anexos en los que el autor introduce algunos temas que no ha conseguido engarzar en las dos partes de que consta el libro. A modo de pequeñas perlas de no más de seis páginas, se trata aquí de cuestiones como el transporte marítimo de los elefantes, el modo en que la flota intentó rescatar a los afectados por la erupción del Vesubio, la búsqueda de las fuentes del Nilo o la imagen que los romanos tenían de los monstruos marinos y sus leyendas. Una pequeña sorpresa muy agradable de leer al llegar al final del libro.

Podemos concluir, en definitiva, que “Imperium Maris” es una obra colosal, fruto de muchas horas de lectura, reflexión, trabajo y redacción por parte de un autor tan ambicioso como meticuloso. Una lectura que servirá tanto al experto en la historia de Roma, pues toca muchas cuestiones que muchos jamás nos habíamos planteado, como al simple aficionado a la historia, ya que está escrito en un lenguaje sencillo y con un tono muy ameno que hacen de su lectura un placer.