El acueducto de Segovia es uno de los emblemas del patrimonio de la Hispania romana, gracias a su magnífico estado de conservación y a su perfecta integración en el entramado urbano de la ciudad castellanoleonesa. Esta monumental canalización de agua data de comienzos del siglo II d.C., bien del reinado de Trajano o del de Adriano, según las diversas cronologías, y tras diversas restauraciones y reconstrucciones (alguna de las cuales se realizaron ya en tiempos de los Reyes Católicos) fue declarado Bien de Interés Cultural en España y patrimonio de la humanidad de la UNESCO desde 1985.
Estas consideraciones conllevan que el acueducto de Segovia tenga una especial protección y que cualquier intervención en él tenga que ser supervisada, gestionada y aprobada por responsables de Patrimonio. La conservación de un monumento urbano de estas características y envergadura no es sencilla, por lo que requiere de la coordinación de esfuerzos de diferentes administraciones.
La próxima gran intervención que se realizará en el acueducto está relacionada con la proliferación de vegetación que se ha dado en los últimos años en las arcadas superiores debido a la abundancia de lluvias, especialmente en la primera mitad del año 2025. Un equipo de técnicos especializados en el tratamiento de la piedra ha presentado un proyecto de limpieza al cual finalmente Patrimonio ha dado luz verde.
Las labores de limpieza irán acompañadas de trabajos de documentación por medio de fotografías y tomas de muestras de la llamada biocostra, la capa de seres vivos que prolifera en la piedra y que puede llegar a ser perjudicial para su conservación. De este modo se podrán acometer labores que prevengan su formación y se logrará una mayor protección del monumento.
En concreto, las labores de limpieza afectarán a las pilas de la 0 a la 75, que son las que se han visto más afectadas por la proliferación de vegetación en los últimos meses.
Desde la llegada de la primavera han sido muchos los turistas que se han hecho fotografías aprovechando las flores que adornan el acueducto, un ornamento sin duda curioso y estético pero que puede dañar la estructura y la piedra a largo plazo, por lo que se ha optado por su limpieza y retirada.