Tres mosaicos romanos con escenas de la guerra de Troya hallados en Inglaterra

Tres mosaicos hallados en Rutland, en la Inglaterra central, muestran la evolución del ciclo troyano a finales del Imperio romano
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Mosaico de Rutland con escenas de la guerra de Troya
Luis Manuel López | Sáb, 6 Dic 2025 - 19:53
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El ciclo troyano fue el conjunto de historias más importante de toda la Antigüedad. Estos mitos abarcaban todo tipo de tradiciones que se entrelazaban con otros mitos y personajes del panteón griego, y llenaron la obra de poetas, pintores, escultores y artistas de todo tipo durante más de un milenio. Desde su origen en forma de poemas épicos orales, el ciclo troyano fue uno de los pilares sobre los que se asentó la cultura griega primero y la romana después. 

Las escenas del ciclo troyano han aparecido en yacimientos arqueológicos de toda Europa, desde Mesopotamia hasta Hispania y desde el norte de África hasta Britania. El último ejemplo que se ha encontrado de estas escenas han salido a la luz en una serie de mosaicos hallados junto al río Chater, en Rutland, Inglaterra. Los arqueólogos comenzaron a excavar en la zona después de que el propietario de las tierras encontrara restos de cerámica y otros indicios de que la zona podía ocultar algo de mayor entidad. Cuando comenzaron las excavaciones sistemáticas se descubrió lo que parece haber sido una gran villa rural del Bajo Imperio romano. 

Los mosaicos son sin duda los elementos más interesantes que han aparecido en este yacimiento: tres piezas en estado de conservación muy deteriorado que muestra tres escenas de la guerra de Troya tal y como eran interpretadas en época bajoimperial. Las tres están vinculadas con las escenas homéricas de la lucha entre Héctor y Aquiles y las súplicas posteriores del rey Príamo para intentar recuperar el cuero de su hijo. Sin embargo, como hemos dicho, estos mosaicos difieren mucho de lo reflejado en los versos de Homero, sin duda porque la tradición de la guerra de Troya a finales del siglo IV d.C. había asumido numerosos cambios y modificaciones más del gusto de la época. 

El primer mosaico muestra una lucha de dos guerreros montados en sendos carros tirados por caballos. Los arqueólogos han interpretado la escena como el enfrentamiento entre Héctor y Aquiles, que según Homero se produjo a pie, pero aquí ha optado por un formato más espectacular. 

El segundo mosaico, muy deteriorado, muestra a Aquiles en el carro tirando del cadáver de Héctor para mancillarlo ante los ojos de su padre Príamo, caracterizado con el gorro frigio característico de los troyanos. 

El tercer mosaico ha sido interpretado como el pago del rescate del cuerpo de Héctor por parte de Príamo. Esta escena es muy diferente en la versión homérica, en la que el rey de Troya no pagó por el cuerpo de su hijo, sino que suplicó a los pies de Aquiles y este se compadeció del anciano. Parece ser que esta versión del mito procede de una tragedia perdida de Esquilo conocida como “El rescate de Héctor”, que creó una tradición paralela a la homérica. 

Estos tres mosaicos, con la factura típica del arte de provincias de finales del Imperio, muestran cómo la tradición homérica fue evolucionando y cambiando con el paso de los siglos, algo que también se aprecia en textos como la llamada Ilíada latina o los poemas atribuidos a Dictis y Dares   

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Mosaico de Rutland con escenas de la guerra de Troya
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Mosaico de Rutland con escenas de la guerra de Troya
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Mosaico de Rutland con escenas de la guerra de Troya